Lula dedica la mayor parte del tiempo en su celda a la lectura, dice abogado

Lula.
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Río de Janeiro.- Tras 48 horas en prisión, la lectura ha sido la principal actividad del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien purga 12 años de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero en Curitiba, según lo informó hoy su abogado Cristiano Zanin Martins.

El abogado, que junto con su esposa, Valeska Teichera Martins, visitaron hoy a Lula en la celda que le fue acoplada en la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, aseguró que el expresidente ha dedicado su tiempo en prisión a leer el libro “La elite del atraso, de la esclavitud al Lava Jato”, de Jessé Souza.

El exmandatario también vio por televisión la final del Campeonato Paulista este domingo, en la que se coronó vencedor su equipo, el Corinthians, y según Zanin Martins “quedó contento con el título”.

En términos generales el líder del Partido de los Trabajadores (PT) está bien aunque, de acuerdo con su abogado, lo único que no ha podido hacer es tomar los reglamentarios baños de sol diarios, asunto que “está siendo organizado”.

“Es una cuestión interna de la Policía Federal que yo creo que será organizado en breve”, precisó. Al igual que en sus declaraciones del día de ayer, Zanin reiteró que el expresidente permanece “indignado por estar preso sin haber cometido crímenes” y evitó dar declaraciones sobre las próximas acciones de la defensa.

Al ser preguntado sobre el tema de las visitas de familiares manifestó que eso se va a tratar pero señaló que la prioridad ahora es “intentar revertir la orden de prisión”.

La entrega de Lula a la Policía en Sao Paulo y su reclusión en Curitiba puso fin a la tensa situación generada desde que el juez federal Sergio Moro ordenó el jueves la detención del dirigente.

Tras casi 48 horas acuartelado en el sindicato en el que inició su carrera política y 26 horas desde que concluyó el plazo que le había dado la Justicia para presentarse, el antiguo líder sindical se entregó a la Policía en la noche del sábado.

Esta es la primera vez en la historia de Brasil en que un expresidente es encarcelado por un delito común, pues otros han sido apresados pero por motivos políticos.