2018: el año de las elecciones decisivas en Latinoamérica

La victoria del conservador Sebastián Piñera en Chile es vista como un viraje de la región a la derecha.

Escándalos de corrupción interminables, gobiernos impopulares y una lenta reactivación económica pautan una sombría perspectiva para América Latina en 2018, un año rico en elecciones decisivas.
A continuación tres puntos a tener en cuenta antes de que comience un ciclo electoral que, desde Brasil a México, pasando por Colombia y Venezuela, podría trastocar el escenario en la región.
La corrupción.- El escándalo Odebrecht, la constructora brasileña implicada en una red de sobornos a cambio de obras, salpicó a la región hasta llegar a los máximos cargos del poder, como en Perú y Ecuador.
Este caso emblemático es el árbol que esconde el bosque, estima Gaspard Estrada, director del Observatorio sobre América Latina de la universidad Sciences Po de París: “Los fenómenos de corrupción están arraigados en la región y persisten”. “Eso tendrá un impacto en el próximo ciclo político”, advierte Fiona Mackie, directora para América Latina de The Economist Intelligence Unit. Agrega que el caso Odebrecht “está realmente sacudiendo la escena política”. Frente a estos casos de malversación y de enriquecimiento personal, que son legión en esta parte del mundo, “hay una impaciencia en los electores porque están realmente hartos”, estima Mackie. “Las elecciones en Brasil, Colombia y México estarán dominadas por la ira de los votantes contra la política tradicional y una exigencia de cambio, dando paso a sorpresas negativas”, advierte el grupo Eurasia en un reporte reciente.
Buscar un outsider.- En 2018 en América Latina, los candidatos fuera del sistema se multiplican. Esto se debe a que los casos de corrupción “descalifican a la clase política tradicional”, explica Estrada. Lamenta esta “crisis de liderazgo” regional y teme que emerjan outsiders “con discursos retrógrados que buscan reencausar la democracia”, en referencia al ex militar brasileño Jair Bolsonaro, de ultraderecha. Algunos políticos tradicionales “quieren ser vistos como outsiders porque les da popularidad, pero en realidad son insiders” o parte de la política tradicional. Tienen “una maquinaria política detrás de ellos”, principalmente gracias a un juego de alianzas, señala Mackie. México “va rumbo a su elección más incierta e importante en décadas”, el 1 de julio de 2018, anticipa Eurasia. Pero más allá de la escena política, el próximo año en la región “el elemento central será la economía porque va mal”, agregó.