A buen paso hacia el bosque

Es un acierto del Gobierno dar pasos concretos para basar la protección de los recursos naturales en prácticas de explotación de las zonas montañosas que sean amigables con la naturaleza al tiempo de generar ingresos. Al disponer que la labor de los campesinos sobre determinadas áreas de la provincia Hermanas Mirabal sea respaldada con recursos y programas de siembra del Estado que fortalezcan el bosque cobra vigencia un método, también usado en otros países, que coloca en saludable relación a la naturaleza y a los seres humanos. Lo mismo ya puso en marcha en la Sierra de Baoruco, con actividades de agro reforestación iniciadas cuando se apreciaba que las fuentes de agua, plantas y suelos estaban en avanzada degradación.
En sentido general los parques nacionales no han estado bajo una prioritaria atención como se estableció ahora con parte del sistema orográfico del Sur y Salcedo. El curso destructivo que tiene a Haití en proceso de desertificación da señales de traspasar la frontera. Los depredadores de allá no tienen poco espacio propio para devastar. Por eso toman a República Dominicana como cantera de carbón vegetal. Por eso azotan lomas criollas en busca del arbusto Guaconejo que se llevan. El plan básico de protección de los recursos naturales debe adquirir dimensiones de estrategia sin límites territoriales. Que Los Haitises no quede fuera.

Lucía en mal sitio esa mochila

Ningún hecho aparentemente aislado en materia de uso de los recursos del Estado para fines particulares, político-personales, debe subestimarse si por suerte salió a la luz gracias a la siempre oportuna presencia de filmadores. Por los lados de San Juan, según testimonio por vídeo en redes, unas mochilas adquiridas con dinero de los contribuyentes para un reparto “apartidista” en las escuelas aparecieron como provenientes de un proyecto político oficialista. El país merece una explicación.

No importa lo que las autoridades establezcan sobre el caso (si todo es una confusión o hubo una deliberada falta grave falta) es pertinente recordarle al Ministerio de Educación, que como entidad comprometida con la buena formación de la niñez y de la juventud, predicando con ejemplos, debe poner un valladar entre el partidarismo y su sagrada misión.


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