¡A comer legumbres!

echando un chorro generoso de aceite

Debido a su alto valor nutritivo, las legumbres resultan una excelente opción para quienes desean comer en un solo plato los nutrientes que se necesitan en una dieta sana.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, en inglés), explica que las legumbres son cultivos esenciales por numerosas razones. Están llenas de nutrientes y tienen un alto contenido de proteínas, por lo que son una fuente ideal de estas sustancias, en particular en regiones donde la carne y los lácteos no son física o económicamente accesibles.
Son bajas en grasa y ricas en fibra soluble, que puede reducir el colesterol y ayudar a controlar el azúcar en la sangre.
Es justamente por los beneficios que aportan, que la gastronomía mundial utiliza las legumbres como uno de sus ingredientes. A saber, el humus en el Mediterráneo (se hace con garbanzos); un tradicional desayuno completo inglés (lleva frijoles blancos), o el “dal” de la India (un plato que se hace con guisantes o lentejas).
Variedades. Se llama legumbre a la semilla contenida en las plantas de la familia de las Leguminosas. La variedad incluye alfalfa (Medicago); almorta (Lathyrus); guisantes arveja, o chícharo (Pisum sativum); judías fríjol, poroto, alubia o habichuela (Phaseolus vulgaris); garbanzos (Cicer arietinum); habas (Vicia faba); ejote, judía verde, chaucha, vainica, vainita o poroto verde (Phaseolus vulgaris); lentejas (Lens culinaris); altramuz lupino o chocho (Lupinus); soya o soja (Glycine max), entre otras.
En la cocina. Algunas de las opciones para consumirlas es en ensaladas, cremas, guisos…
Afortunadamente hay una gran variedad de legumbres que permiten variar la oferta gastronómica de vez en cuando y no cansar el paladar.