Abscesos dentales

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Endodoncista Gerencia de Odontología del Hospital General de la Plaza de la Salud (HGPS).
Un absceso dental es la acumulación de pus en los tejidos periapicales, que con frecuencia se extiende a la mucosa bucal y al tejido subcutáneo facial. Se puede acompañar de intenso dolor y puede ser causada por una infección bacteriana. El absceso puede ocurrir en diferentes zonas del diente por distintos motivos.
El  absceso se origina por el paso brusco de bacterias y sus productos desde el sistema radicular de conductos al hueso apical o lateroradicular, sobrepasando la capacidad de defensa del sistema inmunológico.
Este paso puede producirse de una manera natural a través de los forámenes apicales y canales laterales durante el proceso de necrosis pulpar. O traumáticamente a través de una perforación radicular producida durante el  tratamiento de endodoncia o por un traumatismo dental.
La inflamación asentada en el periápice está representada por vasodilatación y aumento de permeabilidad de los pequeños vasos sanguíneos de la región, como consecuencia hay exudado de líquido y migración celular. El exudado lleva un edema inflamatorio.
Si la pus drena por el conducto radicular, los signos y síntomas son menos violentos.
Hay veces que la pus drena por la encía, aunque por su constitución fibrosa ofrezca mucha resistencia. Si la pus no drena queda acumulado en la zona periapical y a medida que el volumen aumenta la presión dentro de los tejidos se hace más intensa. En este caso, la pus intenta exteriorizarse a través del tejido óseo que ofrece menos resistencia.
Una vez que perfora el tejido óseo, y la pus fuerza camino a través de los tejidos blandos y se localiza en la mucosa bucal o en el tejido subcutáneo facial, ahí da origen al absceso submucoso y subcutáneo, respectivamente. En ambas situaciones el exudado supurado puede difundirse. Las bacterias elaboran enzimas, que actúan respectivamente en el ácido hialurónico y sobre la red de fibrina. Como consecuencia de la dispersión bacteriana se producen una reacción inflamatoria diseminada en la región, denominada “Celulitis” y como está localizada en la cara se llama Celulitis Facial. Por último, en su trayectoria la pus termina por romper los tejidos blandos y drena en la cavidad bucal o externamente. El camino recorrido por la pus se denomina “fístula”
A pesar de que un absceso agudo puede ser resultado de trauma o de irritación química o mecánica, la causa inmediata es generalmente la invasión bacteriana del tejido pulpar necrótico. A veces, ni cavidad ni restauración están presentes en el diente, pero el paciente refiere historia de trauma. Debido a que el tejido pulpar está encerrado sólidamente, el drenaje es imposible y la infección continúa extendiéndose en la dirección de menor resistencia.
Como es una infección aguda, puede que no haya imagen radiológica de destrucción ósea periapical, sólo se observara si se trata de una agudización de una lesión preexistente. (absceso fénix).