Actualizar el Código Laboral

Muchas de las reglas que rigen el Estado Dominicano han sido objeto de reformas que en cada caso han procurado actualizarnos, ponernos al día y acomodarnos a los cambios estructurales. Hemos modernizado la Constitución como bitácora nacional y en el mismo tenor han sufrido cambios sustanciales las pautas que moderan la Justicia, el sistema financiero, y actuamos en pos de cambios en otras normas regulatorias. Parte de los cambios estructurales se han manifestado notablemente en el esquema laboral y los criterios conque se regulan las relaciones de los medios de producción con el resto de las fuerzas sociales, pero el Código Laboral se ha mantenido rezagado.
La necesidad de reformas sustanciales en el Código Laboral se invoca cada vez con mayor frecuencia. Es necesario que todos los argumentos en pro de la modificación de esta legislación se aireen lo suficiente y se sopese con mucha cautela cada paso a dar. Hay que proteger la vida de las empresas, pero también los derechos adquiridos por los trabajadores. En un mercado que ya carga el lastre de la injusticia salarial, sería un tremendo error echar por tierra reivindicaciones ganadas sin reemplazar de manera razonable el régimen que les sirve de amparo. Debemos pretender un Código Laboral moderno y promotor de la eficiencia empresarial, pero del mismo modo celoso con la justeza de los beneficios que corresponden al trabajador.

En Omsa hay que ir a lo hondo

Desde el año 2013 empezaron a airearse las denuncias de que en la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) se estarían cometiendo actos dolosos. Nada se hizo entonces para detectar posibles entuertos, castigar a los autores y así ponerle freno al brote de corrupción. Y ha sido ahora, cuatro años después de aquellas denuncias, cuando se dispone una auditoría para desmontar los posibles actos de corrupción que desembocaron en el asesinato de un abogado y profesor universitario, en medio de un escándalo que incluye alegatos de extorsión.
La auditoría solicitada por el Ministerio Público como parte de la investigación del asesinato, debe profundizar lo suficiente para detectar por qué desde 2013 se venía denunciando una cadena de manejos dudosos. Lástima que esperáramos a que brotara sangre.


COMENTARIOS