ALERTA. Ciclo de Cine y Exposición de Pinturas: 20 Aniversario Relaciones Domínico-Cubanas

Juan Freddy Armando.
Juan Freddy Armando.

EL ARTE NOS UNE

Este martes 10 de abril de 2018 a las 7:00 de la noche, la Embajada de Cuba y el Centro Cultural Banreservas presentamos el II Ciclo de Cine de ese hermano país, incluyendo seis excelentes películas de la patria de Carlos Manuel de Céspedes. Se trata de los clásicos de la gran filmografía cubana Habana station, Las 12 sillas, Esteban, Fresa y chocolate, Retrato de Teresa y La bella del Alhambra. Evidentemente, son obras de gran calidad, cultivada a través de la formación adquirida en la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, una de las más prestigiosas del mundo, en la que se han formado directores, editores, actores y productores, de ese país, del nuestro y de otras naciones del globo.

Además, daremos apertura a una excelente exposición de pinturas con veintiséis artistas al alimón: trece de allá y trece de aquí. De República Dominicana son Rosa Tavárez, Norberto Santana, Elsa Núñez, Juan King, Geo Ripley, José Ramón Medina, Genaro Phillips, Tony Garpeco, Mirna Ledesma, Rosalba Hernández, África Javier, Iris Pérez, Anita Sánchez.

Cuba está representada por Francisco Guanabacoa, Arturo Salazar, Ana María Nardo, Carlos Estrada, Irene Sierra, Alicia Álvarez, Ángel González Urrely, Daniel Ribero, Jimmy Verdecia, Tatiana Flores, Greta López, Indira Sánchez, Claudio Sosa.

Además de estos íconos actuales del arte, históricamente ambos pueblos compartimos la gloria de haber dado al mundo a grandes prohombres de la plástica y las letras: figuras cubanas como Wilfredo Lam, José Martí, Alejo Carpentier, y dominicanas como Iván Tovar, Pedro Henríquez Ureña y Juan Bosch.

Por ello, recibimos con beneplácito la propuesta de Su Excelencia el Embajador de Cuba en nuestro país, Sr. Carlos de la Nuez, de iniciar con ambas actividades la celebración el 20 Aniversario del Restablecimiento de Relaciones Diplomáticas y Consulares entre República Dominicana y Cuba, que se produjo en el mes de abril de 1998.

Así, demostramos que, además de esos vínculos, también nos une el arte, a través de fotogramas y lienzos, cámara y pincel, manos y rostros. Parte de una hermandad entre ambos pueblos que viene de tan lejos que podría decirse que siempre ha estado presente. Tal como sentenció en su tiempo Max Henríquez Ureña, decir“Voy para La Habana oCamagüey” ha sido como decir“Voy para Azua o Puerto Plata “.

IDEALES Y LUCHAS CARIBEÑAS

Son muestras de que nos sentimos parte del magno sueño de la Unión Antillana de Eugenio María de Hostos y Ramón Emeterio Betances, que fue como una síntesis caribeña de la más extensa utopía de Simón Bolívar: la de los Estados Unidos de Latinoamérica, que llamó la Gran Colombia. Esto se siente aún en las similitudes de nuestras identidades culturales marcadas por los ritmos musicales, hábitos culinarios y otras costumbres que nos caracterizan como caribeños.

A ello se agrega la solidaridad en nuestras luchas por elevados valores humanos, expresadas en grandes epopeyas históricas compartidas, desde los tiempos en que los dominicanos nos sumamos a sus luchas emancipadoras, con las estrategias y tácticas combativas de Máximo Gómez y los hermanos Maceo, en el Ejército Libertador que produjo la independencia. Además, allá nació y luchó el patriota Julio Antonio Mella, nieto de uno de nuestros padres fundadores: Ramón Matías Mella.

Un agradecimiento imperecedero tenemos los dominicanos por el firme compromiso con la lucha contra el criminal tirano Rafael Trujillo, contra quien desde Cuba vinieron importantes expediciones: la de Cayo Confites, la de Constanza, Maimón y Estero Hondo y la del 14 de Junio -planificadas por el Frente de Liberación Dominicana que se organizó allí- gestas en las que los cubanos no solo aportaron poniendo su territorio como área de entrenamiento y acción, sino que varios de ellos expusieron sus vidas por nuestra libertad, como es el casodel ilustre Delio Gómez Ochoa, quien aun vive.

FIDEL CASTRO BAJO LAS ÓRDENES DE JUAN BOSCH

En el libro “Fidel Castro, guerrillero del tiempo”, escrito por Katiuska Blanco Castiñeira, el líder de la Revolución Cubana traza el siguiente retrato de Bosch: “Estando en la isla, un día llegó un grupo de dominicanos y, entre ellos, Juan Bosch. Muy pronto hicimos amistad. Entre tanta gente en el cayo a mí me gustaba conversar con él; de todos los dominicanos que conocí fue el que más me impresionó. Lo recuerdo como un hombre mayor. Cumplí 21 años en el cayo, y pienso que Bosch ya tendría unos 36 o 37 años. Su conversación realmente conmovía, la forma en que se expresaba; parecía un hombre muy sensible. Vivía muy modesto allí, igual que todos los demás, y creo que sufría lo mismo que la gente. Yo no lo conocía, no sabía que era el escritor, el historiador, el intelectual. Lo vi como un dominicano honorable, de conversación agradable, que decía cosas profundas y sensibles; trasmitía todo eso. Se le veía como una persona que sentía los sufrimientos de los demás, estaba sufriendo por el trabajo duro de la gente. Además vivía la emoción, porque era el intelectual, al fin y al cabo, que se incorpora a la acción, llegada la hora de la lucha -un poco como hicieron Martí y otros muchos intelectuales de nuestra propia guerra-. Pudiéramos decir que era allí el hombre de mayor calibre, el más destacado”.

Es importante señalar Juan Bosch fue el organizador principal de varias de las expediciones contra el tirano Trujillo, entre ellas la de Cayo Confites. Y bajo la dirección de ese patriota dominicano, el Comandante de la Revolución Cubana, se sumó a nuestras luchas contra el dictador. Tenía tanta pasión de combatir por la libertad dominicana, que, según narra el investigador Charles D. Ameringer (en el libro “La legión del Caribe: patriotas, políticos y mercenarios, 1946-1950, publicado por la Universidad del Estado de Pennsylvania), refiriéndose a él, narra: “Al finalizar la cursada de segundo año de Derecho, en junio de 1947, Fidel Castro rindió los exámenes de algunas asignaturas. Por aquellos días, distintas organizaciones paramilitares estaban organizando una expedición a República Dominicana para derrocar al dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo. Fidel se entusiasmó con la idea, además él participaba en el Comité Pro Democracia Dominicana de los estudiantes de la Universidad de La Habana. Dejó los exámenes y se enroló en la expedición”… Luego señala: “A Fidel Castro le tocó pasar su cumpleaños número 21 allí en Cayo Confites, el 13 de agosto de 1947”.

Por cierto, el autor cuenta luego que entre los expedicionarios “… se encontraba Ramón Emilio Mejía del Castillo (Pichirilo) que era un experto marino”, aquel gigante de las luchas dominicanas y gran internacionalista, quien guió el yate Granma en el que Fidel Castro se trasladó de México a Cuba a continuar las luchas que culminaron en la Revolución. Luego, Pichirilo participó en la Revuelta Constitucionalista de Abril de 1965, de la que sobrevivió, y fue después asesinado como parte de la guerra preventiva emprendida por los norteamericanos y el funesto gobierno de Joaquín Balaguer.

Finalmente, volviendo a la Exposición y Ciclo de Cine mencionados, es importante decir que con estas actividades aplicamos dos principios básicos del Centro Cultural: contribuir a que el pueblo dominicano valore su cultura, al ver que es tan digna de admiración como la de otros, y poner en manos de nuestra gente los aportes creativos, científicos y técnicos de otros lares, y así enriquecer la cultura vernácula.

¡Viva la fraternidad entre nuestros pueblos!


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