ALERTA. Revisitando los cuentos de René del Risco Bermúdez, I

Juan Freddy Armando.
Juan Freddy Armando.

Con esta entrega, inicio una serie en torno la obra de este destacado autor.Son partes de una conferencia en que analizo sus cuentos, dictada por encargo del Ministerio de Educación en el Instituto Salomé Ureña, y una ponencia que estudia sus poemas, invitado por los organizadores de la XX Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, el pasado año 2017.

En este artículo, explicaré los elementos teórico-críticos en que me baso para el estudio, y además un resumen de biográfico del creador petromacorisano. El próximo, contendrá mi visión crítica sobre su narrativa corta.

METODOLOGÍA DE ANÁLISIS

Veamos los parámetros que considero adecuados para el análisis de un texto literario. Se trata de los siguientes:

  1. A) Niveles de creatividad, o hasta qué punto el escritor rompe los esquemas que lo anteceden o priman en su época.
  2. B) Escalas de verosimilitud y credibilidad, o cómo logra hacer que el espectador asuma lo narrado como cierto o susceptible de haber ocurrido, aunque resulte en principio convencionalmente increíble;ahí reside su capacidad para envolver y seducir al lector.
  3. C) Habilidad en el manejo de los recursos técnicos, obuen uso de la elegancia verbal, ritmo lírico, con el uso de palabras que puedan ser oídas o leídas con agrado por la gente con nivel cultural promedio.
  4. D) Riqueza, versatilidad y propiedad en el manejo de la lengua, con una gramática correcta: sintaxis, semántica, ortografía.
  5. E) Grado de profundidad filosófica, conceptual, que induzca a reflexiones sobre algunos aspectos relativos a las grandes leyes, sentidos y contrasentidos filosóficos y científicos del vivir, despertando curiosidad en torno a la naturaleza y conducta del universo y sus partes.
  6. F) Presencia de sensibilidad humana, o textos que resulten conmovedores para el ser humano, en sus distintos aspectos: psíquicos, psicológicos, psiquiátricos, sociológicos, antropológicos de su conducta instintiva e intuitiva, animal y racional; contribuyendo de esta manera a educar o desaprender su manejo de la mente y los sentidos.
  7. G) Componentes éticos, o referidos a los deberes o anti-deberes que profundizan en una determinada visión de valores y antivalores de la conducta como causas y motivaciones profundas de unas reglas personales de conducta, ya sean religiosas o simplemente espirituales.
  8. H) Bases morales, o en qué medida el escritor es capaz de recoger -y universalizar- de la vida cotidiana de la gente aquellos hábitos producidos por las formas de vida y condiciones tangibles e intangibles de determinados grupos humanos, acopiar costumbres de vida aceptadas por unos pueblos y o rechazadas por otros, las cuales se convierten en reglas consuetudinarias o legales que identifican y rechazan individuos y sociedades;han de ser usadas oreinterpretadas en el texto.

Claro, estos y otros elementos son las herramientas con que trabaja el crítico para descomponer y explicar la obra. En cambio, para el autor cuando escribe, constituyen un intuitivo e instintivo telón de fondo, materialde laboratorio, piezas, atmósfera de trabajo, insumos de construcción que el escritor –consciente o inconscientemente, a través de sus lecturas y vivencias-pondrá en el camino de sus letras para que sirvan de sustrato,leivmotiv, e impulso de las ideas que a través de su texto se propone llevar al lector.

Siempre tomando en cuenta que la razón de ser de la obra de arte no es educativa, aunque eduque; no es filosófica, aunque filosofe; no es ética, aunque contenga valores; no es ortográfica, aunque deba estar correctamente escrita; no es para sorprender con fórmulas creativas desacostumbradas, aunque es indispensable que las incluya; no es ser moral, aunque debe contener una de algún tipo.

La clave es que el texto logre emocionarnos, llevarnos a los más profundos territorios del ser, de forma divertidamente dolorosa, o divertidamente alegre, o divertidamente educativa, o divertidamente moral. Ha de hacernos saltar hacia una catarsis, un estado de conciencia o inconsciencia en que texto y lector se hagan uno;transportarnos por encima de épocas, culturas, costumbres, pueblos, conocimientos, razas, credos, convicciones, ideales.

BREVÍSIMO RETRATO BIOGRÁFICO

Nace en San Pedro de Macorís, el 9 de mayo de 1937 y muere en Santo Domingo el 20 de diciembre de 1972. Fue una de las figuras esenciales en el tránsito de nuestrasletras desde la tiranía de Trujillo a los intentos democratizantes de los años 60, junto a Miguel Alfonseca, Marcio Veloz Maggiolo, Iván García, Ramón Francisco, entre otros.

De familia con larga tradición intelectual, su abuelo Federico Bermúdez es el primer poeta social dominicano. Fue primo del compositor, locutor y presentador de televisión Yaqui Núñez del Risco, a quien introdujo al mundo de la publicidad, y de Federico Jovine Bermúdez, poeta, narrador y ensayista muerto este año 2017.

A finales de los años 50, se trasladó a Santo Domingo, entonces Ciudad Trujillo, para estudiar derecho en su universidad. Combatió el trujillato, como miembro del Movimiento Revolucionario 14 de Junio. En 1960, es apresado y deportado a Puerto Rico. Cuando regresa, en 1962, se dedica principalmente a la literatura. Durante la Guerra de Abril de 1965, se integró al grupo Arte y Liberación, que respaldóla lucha por la vuelta a la Constitución de 1963. Pasada la guerra, se dedicó a la publicidad, y funda la publicitaria Retho.

Con René del Risco Bermúdez, los dominicanos nos integramos, en cierta forma, al denominado “boom” de la literatura latinoamericana. Su interés por la escritura de cuentos y poemas lo vinculó con agrupaciones culturales como La Máscara. Del Risco fue articulista, productor de programas radiales, como Atardecer y Montecarlo, productor y conductor de televisión, en su programa Noche de Ronda.

Falleció en Santo Domingo en un trágico accidente en la avenida George Washington. Dejó inédita la novela El Cumpleaños de Porfirio Chávez, donde trata las consecuencias del trujillato sobre la vida cotidiana en los años 40 de su Macorís natal. Fue publicada por Ediciones Cielonaranja. Es considerada por el crítico Miguel D. Mena como “el eslabón perdido de la literatura dominicana”, debido a la manera en que se adelantó en tópicos que luego abordarían autores latinoamericanos, como la figura del dictador y el sentido del bolero en nuestra sociedad.

En los 35 años de su corta vida, René del Risco Bermúdez desarrolló un notable corpus narrativo compuesto por 26 cuentos y una novela. También escribió muchos poemas, una parte de los cuales incluyó en el volumen El Viento Frío, único libro suyo publicado en vida.En la pasada Feria del Libro dedicada a él vieron luz dos tomos contentivos de toda su obra literaria.

Además, fue un excelente creativo publicitario, y realizó efectivas campañas publicitarias: comerciales de televisión, prensa, radio, vallas, etc.

Las destacadas piezas publicitarias de Del Risco  muestran, -como en otros casos- que los grandes publicistas del mundo han ideado anuncios que pueden aparecer en antologías literarias o visuales, por la gracia, encanto e impronta psicológica y espiritual que producen en los espectadores, con tanta intensidad como las obras de arte realizadas sin propósitos comerciales. Un ejemplo de esa belleza artística al servicio del comercio son dos eslóganes elaborados por Del Risco: “Haché: Desde la varilla inicial hasta la pintura final” y el otro: “Café Santo Domingo: Sabor que empieza en el aroma”.

Estos datos biográficos han sido extraídos de Wikipedia.

En la próxima entrega, tal como hemos prometido, analizaremos los detalles estilísticos de la cuentística de este importante escritor dominicano.

 

 

 


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