ALERTA. Un método de motivar la lectura como necesidad útil y placentera

Juan Freddy Armando.
Juan Freddy Armando.

Al final de la entrega anterior sobre el tema, prometimos que explicaríamos de qué forma vender la motivación lectora como acto lúdico y de utilidad vital, emulando o modelando la efectividad de los mercadólogos en colocar productos que la gente necesita y no ha descubierto que requiere. Es lo que haremos a continuación.

Ante todo, expongamos por qué tienen éxito los empresarios en las campañas de sus marcas dirigidas a los distintos segmentos socio-económicos que componen las sociedades donde operan, y simultáneamente iremos aplicando esos pasos a la motivación al hábito lector, visto como producto a colocar en la mente de los consumidores, y dirigiendo su voluntad al uso del mismo.

Los proyectos de venta comienzan con la elaboración de la herramienta más importante del mercadeo, su piedra angular: un plan de marketing. Este contiene una serie de pasos científicamente establecidos, cuya eficacia está comprobada por los logros en la colocación de las bienes a los que se ha aplicado.

 

APLICAR FASES DEL MARKETING A PLANES DE LECTURA

 

¿Cuáles son esos pasos?

El primero es una definición clara del perfil del producto que desean mercadear. Consiste en un análisis de fortalezas y debilidades, cómo se fabrica, de qué forma actúa y qué efecto hace a sus clientes, qué beneficios y placeres les proporciona. En el caso de los planes de lectura, debemos definir hacia qué tipo de libros u obras queremos motivar a nuestros consumidores: contenidos, extensión, formato, –si físico o virtual, si en línea o bajados a sus computadoras estacionarias, laptops, tablets, celulares- valores éticos, capacidad de diversión y conocimiento, etc. También cuáles contenidos y formas educativas y económico-sociales hacia donde queremos inclinar el pensamiento de la gente, en la senda hacia el progreso, y emulando a los países que han logrado un desarrollo humano que nos sirva de modelo: Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Holanda.

El segundo paso es hacer una investigación científica, precisa, objetiva, que recoja de forma eficaz la información necesaria para: a)  Seleccionar un target o blanco de público meta, establecer su perfil, debilidades, fortalezas, hábitos, inclinaciones psicológicas, niveles socio-económicos, circunstancias históricas y culturales, capacidad de compra, edad, dónde reside, trabaja y/o estudia, hábitos de consumo, historiales familiares; factores que determinarán si es un nicho de mercado susceptible de colocarle el artículo en su mente, si está en línea con sus resortes de acción. b) Definir competidores con un análisis de sus características. c) Conocer lasnecesidades que satisfará nuestro producto. Incluyendo las ventajas que reporta a favor de la vida del cliente, las cuales servirán para establecer las líneas creativas correspondientes para mover su voluntad.

Respondiendo a los items que acabamos de señalar: a) Para vender la lectura como artículo de utilidad, es obvio que el target principal a elegir deben ser los niños, adolescentes y jóvenes. b) Los competidores son otras formas de diversión:juegos en sus distintas vertientes, cine, fiestas, alcohol, drogas, programas televisivos y de radio superficiales, redes cibersociales, bienes comerciales, etc. Algunos de estos competidores, pueden también ser convertidos en aliados.c) ¿Qué necesidades satisface la lectura en la vida de las generaciones jóvenes? La garantía de una vida más sana, éxito amoroso y profesional, dinero logrado con el conocimiento, llevarlos lejos de los vicios;darles un futuro mejor a ellos,sus descendientes y ascendientes familiares; vejez y ancianidad seguras, hijos sanos, posición económica que les permita diversiones caras, viajes, etc.

El tercer elemento que garantiza el triunfo de los empresarios es que, estudiosos del mercado, logran relacionar sus marcas y empresas con actos, sueños de superioridad, aspiraciones amorosas, preferencias profesionales, vanidades sexuales, orgullo, prejuicios, ideales filosófico-políticos, religiones,angustias, inseguridades y preocupaciones personales y sociales, etc. Basados en ello, crean atrayentes campañas contentivas desímbolos, historias, las cuales colocan inteligentemente en televisión, radio, prensa, vallas, redes cibersociales más frecuentados por sus targets, basados en estudios de necesidades intrínsecas y modos de vida de esos segmentos sociales, para explotarlas a favor de sus objetivos de marketing.

 

ENLAZAR  LECTURA Y GUSTOS DE LA GENTE Y CONSTRUIR UN HOMBRE NUEVO. Lo mismo hemos de hacer con el artículo motivación lectora: relacionarlo con las entretenciones y preferencias de nuestros consumidores potenciales. Contratar grupos creativos profesionales que realicen campañas con efectivos conceptos, innovadores, que sirvan de base a mensajes funcionales, inolvidables, entretenidos, seductores para los jóvenes que aspiramos a conquistar como lectores.

Claro, todo esto partiendo del concepto de que la meta a buscar no es simplemente que la persona adquiera hábito de leer, sino que se convierta encliente de productos culturales de calidad, y no solo de libros, pues la lectura no debe verse como hecho aislado. No. El lector a alcanzar debe inevitablemente también ser un fan del buen cine, música clásica o estilizada y popular de nivel, valiosos montajes teatrales, y hasta un aficionado de comida culturalmente rica y saludable,ejercicios físicos,y prácticas espirituales –no necesariamente religiosas- elevadas.

Porque lo buscado, en el fondo, no ha de ser lograr simplemente que la gente lea, sino la construcción de un hombre nuevo, un ciudadano que no tire basura en la calle, ni sea ladrón, corrupto o violador, sino un modelo individual de la sociedad humanamente superior que soñamos. Se trata de una utopía socialmente realizable si la basamos en el conocimiento del ser humano, y el uso respetuoso de sus gustos e inclinaciones para conducirlo hacia las mejores conductas, de una forma tan  respetuosa de su libertad como lo hace el empresario al promover sus mercancías. Porque una sociedad mejor también es una marca y corporación vendible.

Debemos hacer conciencia de que a la motivación de lectura podemos encontrarle un nicho en la mente del público meta, empleando los adelantos socio-antropológicos de hoy sobre el instinto, la intuición, el inconsciente, el subconsciente, la conciencia yel fluir de la mente, que son los resortes impulsores del comportamiento. Adecuándolos, como es lógico, a la naturaleza específica del bien comercial: el hábito lector.

Aunque nuestros países se caracterizan por no querer invertir en investigación, la pongo en primer lugar porque una campaña para planes de motivación lectora, al igual que todas, debe contener investigación antes durante y después de terminado cada ciclo comunicacional. Al principio, para obtener la información definitoria deen qué estadio cualitativo y cuantitativo se encuentra el mercado; durante el desarrollo de la campaña, para ir haciendo pequeñas mediciones que permitan saber qué requiere modificarse sobre la marcha, entender mejor a nuestro público meta, etc.; y al final, para enterarnos si nuestras acciones de marketing lograron sus objetivos, si se produjo el cambio positivo buscado: alcanzar más y mejores lectores.

Una selección de profesores de instituciones estatales y privadas deben ser los agentes ejecutores de este plan de ventalectoral. Para ello, han de ser entrenados con la visión de quien busca conquistar a un consumidor, no con actitudes de mando ni de sabios orientadores, sino como promotoresde un bien: la lectura.

La conclusión es la que el éxito en estos planes está en cambiar el enfoque, la visión. No comunicarla como deber sinocomo placer. Enlazar nuestro artículo a vender con algún aspecto divertido en la vida del público meta. Así, el triunfo estará seguro, pues todo lo que el marketing se propone vender lo vende. ¿Por qué no también la lectura?


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