ALERTA: Un viaje a los carnavales por el lente de Tony Matías

Juan Freddy Armando.
Juan Freddy Armando.

En una próxima ocasión publicaremos el segundo artículo sobre el ensayo, pues ahora nos referiremos a la excelente exposición fotográfica titulada Memoria Visual de Personajes del Carnaval, de Tony Matías con textos y curaduría de ese venerable maestro del conocimiento de nuestro folclor, Dagoberto Tejeda Ortiz, la cual se inauguró el pasado 12 de octubre en el Centro Cultural BanReservas, sito en la Ciudad Colonial.

Mantener viva la memoria de esta tradición es básico para su pervivencia y enriquecimiento creativo. Por ello, este esfuerzo de más de 10 años del fotógrafo, recogiendo losmejores instantes y personajes carnavalescoses digno de admiración, respeto y afecto.

Eso sentimos al presenciar en el Salón de Exposiciones del mencionado Centro, la variedad de colores, luces, sombras recogidos por su lente fino, agudo y preciso.

Vemos cómo las fotos de impecable calidad ilustran la caracterización de cada graciosa individualidad enlazada a las tradiciones regionales del país, reflejo denuestra identidad.

Cabe destacar que no son simples imágenes de la celebración sino que los fondos de cada foto, por un efecto tecnológico, tienen trazos que aparentan pinceladas pictóricas. Ello les otorga una originalidad especial que se suma a la inteligencia visual del artista al enfocar, encuadrar y dar luz a cada expresión gráfica.

 

LA DOMINICANIDAD VIVA Y FESTIVA

 

Son el retrato de laidiosincrasia nacional, conformada por negros, blancos, indígenas, árabes, judíos, españoles, ingleses, franceses, haitianos, chinos, diáspora de mil distintos sitios del planeta. Tony Matías ilustra así una parte importante de nuestra dominicanidad y marca-país: la nación más mulata del mundo.

A su vez, las 32 provincias y el Distrito Nacional se expresan desplegando los aportes creativos de cada una al Carnaval Nacional, unidas a nuestra vieja Capital, primerísima ciudad erigida por los conquistadores en el Continente de la Esperanza.

De repente vemos que los Macaro-Rostros de Santo Domingo amenazan a los Diablos Cojuelos de Montecristi. El Diablo Marino de Samaná ataca con sus finos dientes y agudos cuernos a los Lechones de Santiago, defendidos por la gracia de losRobalagallinas santiagueros, capitaleños y banilejos,quienes lo burlan con picardía, moviendo sus enormes traseros y voluminosos senos, unidos a su risa y exageradamente maquillado rostro de varón hecho hembra por la gracia de la fiesta.

A través del lente tonymatíaco, cruzan miradas con furiosa tirria el Diablo Cojuelo Doble Rostro de La Vega y el Platanú de Cotuí, mientras elTaimácaro de Puerto Plata le reclama al fotógrafo su presencia ciega y terrorífica; lo hacen enfocar las cuencas huecas de sus frente sin ojos. El NicoláDendéncibaeño y Las Abechuchas de Mao meten en miedo al Hombre Cactus capitaleño y al enrojecido y furioso Diablo Cojuelo de La Vega, ciudad del más intenso, loco y apasionado carnaval dominicano. Los Pintaos de Barahona asustan a los transeúntes con la posibilidad de ensuciar su ropa y piel con grasa negra o envejecido lubricante de vehículo.

Los personajes afrodescendientes tienen una barda solo para ellos, por sus particulares formas de presentarse al juego: El Gagá y su fotuto; la muerte, espada en cuello, amenazando al condenado;la santísima y sincretísima procesión de cruz, corona y campanilla en mano; el batellero convertido en buey humano transportador de caña; la vieja curandera, que en una antigua y rústica vasija reparte el tafiá, triculí, clerén, guababerry, mamajuana, que no se sabe si curan, divierten o matan. La hermosa negrasobremaquillada de labios carnosos y rojos que contrastan con supiel teñida de carbón negrísimo; la muerte de dientes carcomidos; el leproso; el brujo del pañuelo rojo sanjuanero; la amenazante muerte dentiaguda, cubierta de cañafístolas.

 

EL SINCRETISMO Y CARNAVAL: FENÓMENO MUNDIAL

 

La mezcla de religiones, una vieja costumbre de los grupos humanos, procedente de los más remotos tiempos primitivos de etruscos y sumerios, y luego de japoneses e hindúes, chinos y tibetanos, griegos y romanos, se expresa en la cultura europea y africana, a través de las tradiciones afrodescendientes y eurodescndientes, que abrazan sus mitos mágico-religiosos ytótemes, a través de personajes yexpresiones típicas que no escapan al clic del obturador de Tony Matías, que las recoge para la eternidad.

Al igual que en Terencio, nada humano es ajeno al ojo agudo e inquieto del artista, quiense desplaza por todo el festín, armado de su disparador visual, para regalarnos esta muestra que recoge esta memoria de la celebración y sus personajesde forma viva y vivenciada, en todo su movimiento, colorido y alegría, que rapta a los espectadores imaginariamente del Salón, en su nave de imágenes, y los mete de cabeza y cuerpo en la algarabía del carnaval, hasta hacerlo parte de él, y… ¡ya oímos pitos, chirridos, foetes, huimos de los golpes de diablos que reparten vejigazos,  y nos persiguen cuernos, dientes,jóvenes sucios de grasa y desperdicios.

Y como el personaje Califé (filósofo y poeta de carnavales) nos preguntamos, ¿de dónde y cuándo surgió esta tradición en el mundo y qué celebran? Sus orígenes están perdidos en las oscuridades del tiempo y los pueblos y culturas del planeta. No se sabe de dónde salieron, o tal vez vinieron de todas partes al mismo tiempo, para llenar el globo terráqueo de esta contentura, con o sin motivos, que iguala clases sociales, poderes económicos, culturas, razas, etnias, saberes e ignorancias, buenas y malas mañas, manigua y calles, ciudadelas y templos, al que paga por la peca y quien peca por la paga, abrazadoscomo hermanos que saben no podrían vivir los unos sinlos otros.

El Carnaval, esa descontrolada aventura que convierte a todo el grupo humano que lo realiza en un gran manicomio sin el gobierno de la razón, en una gigantesca Isla Barataria cervantina gobernada por Sanchos desquiciados de tanta bondad, permitida por solo un santo diabólico día.

Psiquiátrica locura colectiva dominada por ese vagabundo y disoluto jolgorio decretadopara todos por el Rey Momo (ese que dios que aspiraba a que los hombres tuvieran la mente en el pecho, con una ventana abiertadel corazón, para que se expresara siempre a la vista de todos su sincera verdad) ese que ha reinado, reina y reinarápor los siglos de los siglos en todos los carnavales del mundo, derivación de las fiestas de los antiguos Sumerios y Etruscos hasta tomar forma en la India, China, Nubia, Egiptopasar por los tiempos presocráticos de Grecia, y llegar hasta nosotros.

Unos grupos humanos los hacían para celebrar triunfos en sus guerras contra otros, para conmemorar el dominio de su cultura o raza, religión y política. Este o aquel por recordaracontecimientos históricos: cumpleaños de shamanes y gurúes, profetas y sacerdotes, dioses y semidioses, reyes y príncipes. Algunos pueblos, más nobles en sus intenciones y sueños, usaban el carnaval para alegrarse por los buenos tiempos en cosechas de la tierra, abundancia de frutos en la agricultura, caza o crianza de animales.

Las naciones latinoamericanas celebran tradicionalmente con él sus independencias, mezclándolo con motivos religiosos, como la Semana Mayor, el pentecostés o la Pascua.

Luego de este breve vuelo por la historia de los carnavales en el mundo, volvemos a nuestro país, para decirle al fotógrafo que inspiró este escrito: ¡Gracias, Tony Matías, gran artista y viejo luchador por las más nobles causas de tu pueblo, por regalarnos esta visión de la gran fiesta a través de tus lentes ojo de pez, teleobjetivo, macro, normal, gran angular! ¡Gracias por ofrecer al Centro Cultural BanReservas la oportunidad de galardonar sus 5 veces centenarias paredes con el colorido de esta  Memoria de Personajes del Carnaval.

A nuestros lectores, los invitamos a visitar  (y llamar al 809 960 2094) el Centro Cultural BanReservas, sito en calle Isabel la Católica 202, frente a la oficina comercial de BanReservas, en su horario de 8:00 am a 9:00 pm, de lunes a viernes, para que disfruten esta magnífica exposición y conozcan un poco más sobre nuestra identidad.