Algo de todo

Elsa Ramirez

El mar contiene aproximadamente 38 gramos de sal en cada litro. La salinidad permanece estable hace más de 200 millones de años aunque no es igual en todos los lugares producto de diversos factores, por ejemplo al recibir lava de la erupción de un volcán o el vapor de agua que surge del interior de la tierra origina cloruro de sodio. De manera contraria afectan las lluvias, deshielos y las desembocaduras de los ríos.

El Mar Muerto posee un grado de 350 gramos de sal por litro, tan elevado que no permite vida de animales acuáticos en sus aguas. Tuve la increíble experiencia de bañarme en él hace unos años y no podía nadar, pero sí flotar fácilmente.

El código de barra que encontramos en todos los productos son en realidad un número que es leído por un escáner o dispositivo óptico. Este número identifica al producto y toda la información ligada a este.

Los dólares norteamericanos son todos verdes, a diferencia de la mayoría de los países que varían de color según su valor. Durante el siglo XIX, cuando la fotografía estaba despuntando, los billetes de dólares se imprimían en blanco y negro, pero con algunos toques de verde, ya que las cámaras fotográficas de los falsificadores solo reproducían en blanco y negro y eso les hacía la tarea más difícil.

No pasó mucho tiempo hasta que los falsificadores descubrieron que podían eliminar esas partes verdes de los billetes fotografiándolos y añadiendo posteriormente el verde. Para evitar la falsificación, se utilizó una tinta verde que no se pudiera borrar que fue la que Tracy R. Edson, patentó. Al pasar los años quedó el verde tradicional.

En 1929, cuando se cambiaron los billetes por otros iguales pero de menor tamaño, se mantuvo el color verde ya que la sustancia utilizada para teñir el papel era barata y de buena calidad.