Algo De Todo

Elsa Ramirez

La Semana Santa cambia de fecha porque durante un concilio de obispos cristianos que tuvo lugar entre el 20 de mayo y el 19 de junio de 325 en la ciudad de Nicea de Bitinia, en el Imperio romano, hoy llamada Iznik, en la provincia de Bursa en Turquía, y convocado por el emperador romano Constantino I, se estableció que la Pascua de resurrección se celebraría el primer domingo después de la primera luna que sigue al equinoccio de primavera.
Quiere decir que una vez pasado el equinoccio de primavera (el día 21 de marzo) el primer día de luna llena es el día de Pascua de Resurrección. El límite es el 25 de abril, el domingo de pascua nunca puede ser después de esa fecha.
La Tradición de los huevos de Pascua se remonta a los egipcios, quienes tenían tradición de regalar huevos pintados durante estas fechas, luego se regalaba el excedente de huevos acumulado durante la ayuna de Cuaresma. Durante el reinado del Rey Luis XIV de Francia surgió la costumbre de preparar huevos de chocolate decorados, mucho más refinado que el huevo de gallina.
El conejo de Pascua, es un personaje de la mitología infantil de Alemania que pervive hasta hoy y se ha ido extendiendo con el paso del tiempo.
Según cuenta la leyenda, había un conejo en la cueva de la resurrección y fue el encargado de comunicar a todos los niños la buena nueva, aunque está muy relacionado con las fiestas primaverales y la fertilidad.
A la chinola se le conoce también como “fruta de la pasión” porque su flor recuerda la imagen de la cruz de Cristo. En el centro de la flor se puede apreciar una cruz, clavos y un martillo.