Ambiente de Navidad se apodera de Belén

BELEN, Cisjordania (AFP).– Miles de palestinos y turistas extranjeros se dirigían ayer, viernes, a la “Feria de Navidad” de Belén, que ha recobrado para la ocasión un ambiente de fiesta tras cinco años de Intifada.

Organizada por primera vez en diciembre de 1999, la Feria fue dejada de lado durante cuatro años, aunque tras la baja sensible de la violencia Belén regresa ahora a los festejos.

Hay mucho público congregado en los trece puestos donde se venden objetos y comidas en la calle de la Estrella, que según la tradición fue el camino tomado por la Virgen María cuando iba hacia el pesebre.

El kiosko que pertenece a Nivin Al-Sus, que regala vino caliente a sus clientes, es uno de los favoritos.

Affaf Bahnan, propietaria de una tienda de ropa, se frota las manos. “Hacía años que no vendíamos tanto. Belén vive de nuevo gracias a la Navidad”, recalca con una sonrisa.

En la plaza del Pesebre, que tiene a un lado la Basílica de la Natividad y la alcaldía de Belén, y al otro una mezquita, los autobuses descargan a los turistas y se van a estacionar a un parking de varios pisos.

Los guías, que llevan como collar la acreditación que les entrega el ministerio palestino de Turismo, se mezclan a los peregrinos ofreciéndoles visitas guiadas a la basílica y otros lugares de la ciudad. Jóvenes disfrazados de Santa Claus distribuyen dulces a los niños. Como es habitual un gran árbol de navidad cubierto de guirnaldas y luces ilumina la plaza.

El cortejo del Patriarca Latino de Jerusalén, monseñor Michel Sabbah, que celebrará la misa de gallo de Navidad, debe llegar el sábado a media tarde a la plaza del Pesebre, donde será recibido por los dignatarios locales y las tropas de scouts.

El líder palestino Mahmud Abas, un musulmán, asistirá a la misa de gallo, como es tradicional. Israel impidió a su predecesor Yasser Arafat, que murió en noviembre del 2004, participar en la misa desde 2001.

Los hoteles no están todos completos, pero comienzan a salir del marasmo de estos cuatro años.

Para garantizar la seguridad, la policía local desplegó 800 hombres, afirmó a la AFP el coronel Issa Hijjo.

Hijjo aseguró que Israel se comprometió a no realizar operaciones en Belén desde el viernes en la noche hasta el martes de mañana para evitar cualquier escalada que pueda perturbar los festejos navideños.

El coronel excluyó que pudiese haber desórdenes provocados por los grupos armados locales, como sucedió el martes cuando milicianos de las Brigadas de Mártires de Al-Aqsa, vinculados al movimiento Fatah, ocuparon los locales de la alcaldía.

“Un incidente como ese no se repetirá”, afirmó.