Américo Mejía pide al Estado más apoyo para el merengue

Americo Mejia, musicologo
Americo Mejia, musicologo

El musicólogo Américo Mejía dijo a ¡Alegría! que la Unesco declaró al merengue como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en mayo del año pasado y nuestro país no ha sabido corresponder a ese alto honor de trascendencia internacional.

“Es obligación del Estado preservar y mantener nuestros géneros musicales, sobre todo a través del Ministerio de Cultura, pero lamentablemente las más recientes administraciones de esa institución han relegado a un segundo plano la importancia de nuestra música”, expresa Mejía, quien conduce cada domingo el programa radial “Por la ruta del merengue”, a través de La Súper 7 FM, de 10:00 de la mañana a 12:00 meridiano, junto a Luis Aquino.
“Sugerimos al Estado organizar festivales de voz y de compositores de merengue, concursos e integración de orquestas merengueras”. Mejía lamenta que ya no existan las academias de música y bandas municipales en los pueblos, aunque admite que se están haciendo algunos esfuerzos en ese sentido, y opina que la música es consecuencia de la cultura de los pueblos.
“Es un reflejo de lo que sucede en las comunidades y realmente deja mucho que desear, sobre todo en las masas empobrecidas de nuestro país, que se ha traducido en una serie de disparates que llaman merengue de calle, música urbana, no sé porqué, influenciado por culturas extranjeras de la capa más baja de la sociedad y de las redes sociales”.
Américo Mejía agregó que los mismos merengueros han perdido la esencia de nuestra música, con ligeras excepciones. “Ahí está Rodhen Santos que rescató merengues tradicionales, Los Toros Band, que ya desaparecieron; muy recientemente Juan Luis Guerra, con su nuevo tema; Peña Suazo, con “Luz verde”, al estilo tradicional”.
Indicó que a pesar de todo, en una fiesta lo que hace bailar a la gente de todas las edades son los merengues tradicionales.
Recuerda que en los años 70 el maestro Solano no sólo rescató merengues tradicionales, sino que trajo a la luz de nuevo la mangulina. Considera que la mejor época del merengue fueron las décadas del 40, 50 y 60.