Análisis deportivo. Dionisio Soldevila

El factor Acta
Cuando Manny Acta fue contratado como gerente general de los Tigres del Licey previo a la temporada 2013-14, hizo lo que se esperaba de él: organizó el equipo, impuso la disciplina que faltaba en el equipo e inmediatamente brindó una corona.
Luego que el Licey lo dejara ir, tras un campeonato y un subcampeonato, es contratado por las Aguilas Cibaeñas.
Tras ocho años seguidos sin coronas y con un marcado descontrol en el renglón gerencial en los últimos tiempos, Acta ha hecho precisamente lo que se esperaba: puso el orden.
Haber puesto el orden (y tras asumir igualmente el rol de dirigente) ha resultado en que las Aguilas se encuentran clasificadas (virtualmente aunque no matemáticamente) para la serie final.
Acta podría repetir la hazaña de darle una corona a su equipo en su primer año como gerente, tal y como lo hizo con el Licey.
No solo han sido las contrataciones, o el respeto tanto nacional como internacional que todo el mundo tiene hacia Acta, sino que ha vuelto a ponerle pantalones largos a los 20 veces campeones nacionales.
Eso se llama ser un gran hombre de béisbol.
El respeto
Si algo necesitamos como país y sociedad es aprender a respetar.
En nuestro béisbol y en este Round Robin, la falta de respeto de algunos fanáticos ha desbordado los límites lógicos.
Desde cartelones con amenazas de muerte hacia dirigentes y todo tipo de insultos hacia jugadores y técnicos son cosas que no deberíamos ver en nuestros estadios.
El fanático debe entender que una boleta no da patente de corso.


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