APD quiere Gobierno Max Puig plantea trabajar sobre la base de la apertura

El presidente de la Alianza por la Democracia (APD), Maximiliano Puig Miller (Max), afirma que Juan Bosch renunció al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en 1991, defraudado de la organización política que fundó y de la que él formaba parte, y advirtió que el país va hacia un callejón sin salida y a un atolladero, de continuar gobernándose con el actual sistema, basado en la compra de conciencias, de voluntades y la corrupción.

Sostuvo que Juan Bosch fue convencido de quedarse en el PLD, pero quedó convencido de que una parte de los peledeístas no luchó por el reconocimiento del triunfo electoral y contra el fraude que le montó Joaquín Balaguer en 1990.

En un planteamiento programático y de agenda partidaria para 2015, declaró que la APD quiere llegar al Gobierno, pero no asociado a un partido que después de todo defraudó los intereses del pueblo dominicano.

Quieren ser Gobierno con todos los que quieran ponerse de acuerdo en que hay que modificar el modelo de crecimiento económico que ve injusto.

Puig Miller está decepcionado de la forma como se conduce el país y dijo que la deuda que tiene el Gobierno es igual al 50 por ciento del producto interno bruto (PIB) y que el presidente Danilo Medina patrocina el peor fraude, con la instalación de plantas de carbón para la producción de energía.

El sociólogo, abogado, político y candidato a la presidencia de la República por su organización, afirmó que la APD quiere llegar a ser gobierno, pero en base a un acuerdo que genere justicia social y cambios en el modelo de administrar los recursos del Estado, para que a su vez, se genere confianza de la gente, seguridad y la aplicación de medidas de carácter social.

El político dominicano, excatedrático universitario, investigador y escritor, considera que el sistema político del país tiene dos vertientes: la que está escrita en las leyes y la que se practica, esta última “basada en la compra de conciencia, en la demagogia populista. En hacerle creer cosas a la gente y en comprar su voluntad”.

Cree que la voluntad no se compra al mismo precio, debido a que a los pobres se les compra la voluntad con “una Tarjeta de Solidaridad” o con una caja navideña y a otros se les compra la conciencia con grandes contratas públicas, que pueden ascender a grandes millones de pesos o a grandes millones de dólares.

En la intimidad de la terraza de su residencia y al recordar aquellos tiempos en los que, después de regresar al país desde Francia y de iniciar la cátedra de sociología en la UASD, se unió a los Comités Revolucionarios Camilo Torres (Corecato) y se hizo amigo de uno de sus principales fundadores y combatientes del régimen de Balaguer hasta su muerte, Amaury Germán Aristy, Puig Miller está convencido de que los sistemas de gobierno que ha tenido la República Dominicana están basados en la corrupción y su hermana gemela: la impunidad.

“No puede haber corrupción si no hay impunidad”, enfatiza, tras sostener que el presidente Medina propicia “el contrato de corrupción más grande de la historia de la República Dominicana con la construcción de las plantas de carbón”, las que segura que están sobrevaluadas en más de US$500 millones, “siendo moderados”.

Enfatizó que no hay una voluntad de lucha contra la corrupción, y en eso ve que urge combatir la corrupción de ayer y prevenir la de hoy.

Reiteró lo que asegura que planteaba desde que era funcionario del Gobierno del PLD (del que fue ministro de Medio Ambiente y de Trabajo), que el país no tenía salida de mantenerse con un modelo económico que genera injusticia social.

Calificación al PLD. El presidente de la APD, organización fundada hace 22 años (2 de agosto de 1992), expresa que Leonel Fernández y los gobiernos del PLD fueron una gran esperanza para el pueblo dominicano, y que de forma lamentable fue frustrada.

A su juicio, el presidente Medina “sigue por el mismo camino”. Retomó el caso de Bosch para señalar que en 1991 el fundador del PLD, al renunciar, consideraba que ese partido no era el que quería construir, debido a que estaba controlado por una pequeña burguesía arribista.

Manifestó que Bosch creía que el PLD estaba lleno de personas que lo que querían era puestos públicos y hacerse ricos.

APD. Puig Miller logró retrotraer su memoria décadas atrás para señalar que ese partido surgió producto del conflicto dado al interior del PLD. Citó que integraron la APD Nélsida Marmolejos, quien volvió al PLD; Vicente Bengoa, del que dijo que pasó al Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y retornó al PLD.

Recordó que la APD hizo alianza con el PLD y participaron en las elecciones desde 1996, pero aclara que tomaron la decisión de distanciarse y salir del Gobierno en 2011. Dijo que entraron al Gobierno pensando que podían ayudar a cambiar las cosas. Sin embargo, a lo largo del proceso se defraudaron.

“Es que se fue dando un deterioro progresivo”, agregó, refiriéndose a la manera de gobernar del PLD y “la tolerancia manifiesta que fue expresando el presidente Fernández hacia la corrupción”. Manifestó que la política de la APD es de apertura. Piensan que hay que deponer intereses particulares, egoísmo.

La reelección presidencial. El dirigente político consideró que un país no puede cambiar las reglas cada cuatro años para dar paso a la repostulación de un presidente. Expresó que en los últimos 20 años se han cambiado las reglas del juego cuatro veces, “siempre, para servir los intereses del gobernante de turno. Eso lo que refleja es una debilidad, inestabilidad institucional”.

Explicó que hace 25 años, el 40% de la población vivía pobre, y hoy ese 40 por ciento se mantiene intacto, aunque la economía crece.

Puig considera que hoy hay más pobres que hace 25 años, considera que la población aumentó, y de esos cuarto de siglo recordó que el PLD ha gobernado 14 años, de los que 12 fueron gestiones de Fernández.

“Si ese modelo no se cambia, aquí no va a haber forma de solucionar los problemas del país”, dijo y aseguró que el crecimiento económico de los últimos siete años se ha basado en el endeudamiento.

Criticó que por culpa del endeudamiento, cada vez, el Estado tenga menos recursos para atender las necesidades de la población y caiga en un fenómeno de centrífuga.

No descarta que surjan explosiones sociales y momentos de tensión popular, de continuar la situación económica actual.

Dijo que las encuestas dan una aprobación de la población a la gestión del presidente Medina, y con la paradoja de que no se han solucionado los temas de empleo, salud, seguridad social y la falta de energía eléctrica.

Caso Dican. Puig Miller se preguntó sobre la seguridad pública, cómo va la gente a confiar en un cuerpo de seguridad “cuyos ejecutivos se roban una tonelada de droga”, con lo que reprocha la desaparición en la Dirección Central Antinarcóticos de la Policía Nacional (Dican) de más de mil kilogramos de cocaína, hecho en el que estaría implicado su suspendido director, coronel Carlos Fernández Valerio, y se menciona a 17 oficiales y fiscales adjuntos.

Perfil. Max Puig, oriundo de Puerto Plata, provincia de la que fue senador peledeísta (1990-1994), antes de los 14 años visitó a su padre, el médico José Augusto Puig Ortiz, que estaba preso durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, régimen que combatió durante los 31 años de existencia. Pese a que intentaron degradar a su padre, ni él ni su familia guardan rencor, aclara.

En 1963, Max Puig se fue con su familia a Francia, a donde su padre fue designado embajador dominicano por el Triunvirato, después del derrocamiento de Bosch. Tenía entonces 17 años. Estudió allí sociología, derecho y ciencias políticas.

Retornó al territorio dominicano en 1970, a los 24 años, con la oposición de su madre Elvia, quien temía la represión de la Banda Colorá del Gobierno de Joaquín Balaguer y sufría porque su esposo fue hecho prisionero 33 veces y torturado en tiempos de Trujillo.

De inmediato, entró a la docencia en la UASD, con el apoyo del sociólogo Dagoberto Tejeda. Formó más de 20 mil alumnos en 27 años de docencia. En 1973 se casó con la francesa Elisabeth Buchel.

Como Corecato se formó en las luchas populares. Como funcionario del Gobierno enfrentó a sectores que explotaban los recursos naturales y que introdujeron al país el material tóxico “Rockash”.

Puig Miller fue miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana y formador de militantes del partido, del que renunció para formar la APD.