Apresan expresidente catalán y estallan protestas Barcelona

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La detención en Alemania del expresidente independentista catalán Carles Puigdemont, acusado de rebelión por la justicia española y objeto de una orden de detención europea, llevó este domingo a miles de militantes separatistas a las calles de Barcelona.
Cientos de personas convocadas por un grupo radical, los Comités de Defensa de la República (CDR), intentaron acercarse a la delegación del Gobierno español, pero la policía catalana les cerró el paso.
Algunos manifestantes lanzaron botellas de cristal y vallas y empujaron contenedores hacia los agentes, que respondieron con porrazos e incluso disparos al aire. Cuando consiguieron dispersar la protesta, los disturbios se expandieron por otras calles en las que incluso se formaron barricadas con contenedores quemados. Los altercados se saldaron con 90 heridos leves en Barcelona, entre ellos 22 policías, según los servicios de emergencias de la región.
Mientras, 55,000 personas -según la policía municipal- convocadas por la organización independentista Asamblea Nacional Catalana desfilaron pacíficamente por el paseo de Gracia, una de las avenidas principales de Barcelona.
La multitud, que enarbolaba banderas independentistas y pancartas donde se reclamaba la “libertad de los presos políticos”, marchó desde la delegación barcelonesa de la Comisión Europea hasta el consulado alemán.
El arresto.- Puigdemont “fue arrestado a las 11H19 ¡09H19 GMT por una patrulla de la policía de tráfico en Schleswig-Holstein”, un estado del norte de Alemania, indicó un portavoz de la policía alemana, que explicó que la detención se hizo en virtud de una euroorden. “Me llamó esta mañana para decirme que había sido detenido en Alemania cerca de la frontera con Dinamarca”, declaró su abogado belga Paul Bekaert a la televisión catalana.
“Venía de Finlandia donde había dado una conferencia a estudiantes”, añadió el letrado.
La fiscalía alemana anunció poco después que Puigdemont comparecerá el lunes ante el juez.