¡Aquí sí hay aguiluchos que son de Licey!

¡Aquí sí hay aguiluchos que son de Licey!

-Sí a Primarias Simultáneas, con el Padrón Preferido y sin Voto Preferencial-
Contrariamente a lo que escribe la distinguida columnista Rosario Espinal en su columna en este periódico de fecha 9/8/17, en el béisbol dominicano sí hay aguiluchos que son de Licey (Arriba, Al Medio, y Abajo).
También existen en la política dominicana los inscritos en un partido de su conveniencia, quienes pueden temer, con su razón, que un padrón general puede ser utilizado para manipular el proceso electoral en favor del partido oficial y las cúpulas partidarias.
Las elecciones primarias sí deben ser simultáneas, pero con el padrón que indique cada partido; el propio, el abierto o parte de este último, según el interés de cada elector, al margen de los manejos de las cúpulas gobernantes. En muchos de los estados norteamericanos en que se celebran elecciones primarias, el ciudadano puede incluso inscribirse en el partido que resulte de su simpatía, casi simultáneamente cuando éstas se celebran.
De esa manera se evitan por lo menos tres prácticas antidemocráticas en ese proceso:
a) El tráfico fraudulento de las listas de un partido a otro.
b) Que se obligue al ciudadano a votar por un candidato del partido en el que se enlistó antes, por conveniencia o sin su consentimiento.
c) El manejo de las candidaturas por las cúpulas de los partidos.
Con elecciones primarias verdaderamente democráticas, aunque sea solo para los partidos mayoritarios (con más del 5% de los votos en la elección anterior), no es necesario en lo absoluto el voto preferencial para las elecciones generales, ya que los más votados estarían a la cabeza en listas cerradas y bloqueadas para el 80% de los puestos, dejando el 20% para los reservados que establecería la ley. Tan sencillo como eso.
Todo lo demás son complejidades que muchas veces plantean los que en realidad no quieren primarias, para justificar el monopolio de las candidaturas por las cúpulas de los partidos, a veces tras un manto de argumentos pseudo democráticos que han detenido esa necesaria legislación por más de 14 años.
Pero las elecciones primarias simultáneas, con el padrón preferido, deben ser solo el primer paso, que debe ser seguido por una ley electoral con una fiscalía electoral libre de sospechas que proteja a la ciudadanía frente a nuevas asechanzas de fraude y de las manipulaciones que han hecho de los procesos electorales dominicanos una fuente inagotable de corrupción y de frustración colectivas.

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