Argentina recurre a importaciones de soja

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El mundo de las exportaciones de soja está patas arriba gracias a la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Argentina, el tercer productor mundial de soja, está realizando compras importantes de suministros estadounidenses. Una lectura semanal de envíos estadounidenses al país latinoamericano se disparó a un máximo de al menos 35 años, según mostraron datos del Gobierno de Estados Unidos.

China está rechazando suministros estadounidenses y absorbe semillas oleaginosas de cualquier otra parte del mundo. Argentina generalmente procesa la soja en el país y exporta harina y aceite de soja al exterior. Pero ahora, atraída por el apetito voraz de China y un cambio fiscal a nivel nacional, Argentina está enviando más soja sin procesar, y algunos analistas predicen que las exportaciones podrían cuadruplicarse.

Para alimentar la industria nacional de triturado de soja, Argentina está recurriendo cada vez más a las importaciones, especialmente después de que una sequía a principios de este año afectase los cultivos. Entretanto, los suministros estadounidenses de semillas oleaginosas se han vuelto relativamente baratos. Con China fuera del mercado, la demanda de soja estadounidense es bastante deslucida en un momento en que las cosechas están en auge, lo que indica un aumento en los suministros. Y éstas son buenas noticias para los compradores argentinos.

En la semana que concluyó el 8 de noviembre, se inspeccionaron y pesaron 249.278 toneladas métricas de soja estadounidense para exportación a Argentina. Esta cifra es la más alta de los datos disponibles del Departamento de Agricultura de Estados Unidos que se remontan a 1983. Para la temporada 2018-2019, la soja con destino a Argentina es de casi 1 millón de toneladas, frente a cero en el año anterior.

Una cantidad tan elevada para Argentina es “sorprendente”, dijo Terry Reilly, analista principal de productos básicos para granos y semillas oleaginosas de Futures International en Chicago.