Armando Almánzar, un padre satisfecho con la formación moral de sus hijos

El dominicano Armando Almánzar, con casi 50 años en la crítica del cine, 17 libros publicados, premio nacional de literatura 2012  y una familia ejemplar, expresa su satisfacción de haber influido en la formación moral de sus hijos, quienes ahora son profesionales de diferentes áreas.

Almánzar se casó en 1965 al terminar la guerra civil, cuando nombraron a Héctor García Godoy como presidente provisional  y dentro de su gestión de Gobierno este decide pagar a los empleados del Estado todos los salarios pendientes.

Su primer retoño nació en el año 1966 y los demás llegaron a este mundo con intervalos de tres años cada uno, dos varones y una hembra.

Relata con jocosidad  las dificultades políticas y sociales de aquella época para criar a los hijos, pero a la vez enfatiza que nada es tan difícil si se ve retrospectivamente, porque para él  en la actualidad hay más problemas que antes, ya que el mayor riesgo era encontrarse en dificultades con el régimen de Balaguer y por el contrario ahora son muchas las cosas con las que la familia debe luchar para criar a sus descendientes.

Ahora los padres tienen más problemas, más  dificultades para criar a sus hijos. El que esta levantando una familia ahora debe tener ojos por delante y por detrás, dado que los medios electrónicos están llenos de pornografía, indecencias y eso no lo pueden controlar los padres, aunque quieran.

Explica que hay una proliferación de la violencia a todos los niveles, proliferación de los vicios, las drogas, la pornografía, prostitución, delincuencia.

Complacido. “La mayor satisfacción es poder comprobar que todos mis hijos han sido serios en sus trabajos, con sus esposas o esposo, que todos copiaron de mí. Lograr que pensaran con su cabeza, ellos por sí mismos vieron lo que les convenía y no les convenía”, expresa con gran convicción.

“No tengo cola que me pisen y mis hijos tampoco, esa es la gran ventaja”. Al cuestionarle sobre las influencias que el tuvo en sus hijos con el séptimo arte, Almánzar responde que cada quien elige su camino sin tener que ser presionado, pues ellos pasaron por el proceso de verlo analizando películas y escribiendo sobre cine, sin embargo, ninguno se inclinó por esa área.  

Recuerda que en esa época, cuando ya iban creciendo, era solamente ir al cine el jueves o el viernes por dos o tres horas, el resto del tiempo era para escribir y cuando le tocó trabajar en publicidad era terrible  porque no había tiempo más que en el almuerzo para verlos y hablar con ellos.

Sugerencias  a los padres de esta generación.

  • Si usted quiere que su hijo vaya por buen camino, usted tiene que ir por buen camino.
  • Usted debe tratar de que su hijos/as lo imiten.
  • Traten de estar el mayor tiempo posible con ellos porque el niño aprende lo que ve.
  • Si es posible, que los padres  no trabajen los dos  al mismo tiempo, para que puedan cuidar los niños  y no lo dejen en manos de la persona de servicio, quien tal vez tiene una educación limitada y no le va a aportar mucho. La condición económica está difícil, el dinero no rinde para nada, pero uno de los dos debe atenderlos


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