Aspectos clínicos de mayor importancia

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La evolución del absceso dental es rápida. Las manifestaciones clínicas del dolor, relacionadas con el diente afectado y los tejidos blandos se presentan en cuestión de horas.
El dolor es espontáneo, continuo, intenso, pulsátil y localizado, no se alivia con el frío y puede aumentar con la aplicación de calor. El diente en cuestión está con necrosis pulpar, por lo que no responde a los tests de vitalidad pulpar, pero es muy sensible a la percusión. Hay excesivo aumento de movilidad, siente el diente “crecido”. Cuando se rompe el periostio, la mucosa periapical queda enrojecida, con aumento de volumen, dolorosa, característico de un absceso submucoso inmaduro.
Después, se torna amarillento, doloroso y fluctuante a la palpación característica de un absceso submucoso maduro. En la celulitis facial hay una inflamación diseminada, y puede alcanzar diferentes proporciones, que puede hasta deformar la cara del paciente.
En relación a los síntomas generales, el paciente puede presentarse adelgazado, pálido, toxémico y febril. La fiebre puede ser precedida o acompañada de escalofríos. También puede quejarse de cefalea y malestar.
Es necesario acudir a un especialista en endodoncia para evaluar evolución y determinar tratamientos a seguir, y es de suma importancia saber que un absceso en los dientes puede empezar como una caries no tratada, por esa razón, la mejor forma de prevenir este tipo de abscesos es previniendo la caries, siendo consistente con su rutina de cuidado bucal y visitando a su especialista en endodoncia.