Aspiración a un mayor contenido

En la resonancia de críticas a la comparecencia del presidente Danilo Medina ante ambas cámaras legislativa al momento de depositar las memorias del año anterior, se ha formulado con especial énfasis un reproche a la ausencia en sus palabras de algunos temas de primer orden, considerados imprescindibles en toda exposición que por su índole deba proponerse alcances abarcadores. Si lo que suele anunciarse es un inventario de ejecutorias oficiales con enfoques en metas y preocupaciones del Estado, pero de cara al universo de los ciudadanos, tiene sentido el reclamo de que no quede fuera ningún tema cuyo valor intrínseco se caiga de la mata. También sería de orden aspirar a que los mensajes presidenciales ordenados por la Constitución sean suscritos sin perder de vista las expectativas de la sociedad.
La enumeración de obras y planes es, desde luego, objetivo central del encuentro en la augusta sala congresual a la que se acude a exponer un balance de gestión; pero vale preguntar si no merece lugar en el contexto de la oratoria presidencial la fijación de criterios sobre cuestiones de primer orden y gravedad. Algunas preocupaciones están, visiblemente, en la agenda nacional; y si no aparecen en la del Poder, crece el vacío de conceptos que se deriva de una falta regular de conexión con la prensa. Se puede afirmar que en el juego democrático, las respuestas a averiguaciones de la opinión pública son imprescindibles.

Un “paraíso” migratorio

República Dominicana es asumida por haitianos como fuente segura de oportunidades para ganarse la vida, imagen que muchos empleadores han contribuido a mantener en diversas áreas de la economía, formales e informales, en lo urbano y en lo rural. Esta atracción es incentivada para el aprovechamiento de la mano de obra barata mientras las autoridades fallan en hacer valer la frontera como lo que debería ser.
El país ha estado abierto a un éxodo que alarma por sus posibles efectos sobre la convivencia y el proyecto de nación. Es tiempo de que la sociedad y el Estado concierten líneas de acciones para disuadir a los migrantes, comenzando por crear condiciones favorables a la participación de dominicanos en plazas laborales copadas por extranjeros y aplicando leyes contra el exceso de su contratación.