Ausencias marcarán el pacto migratorio

La cumbre de Marrakech donde se adoptará el Pacto Global sobre Migración contará con la presencia de dos tercios de países miembros de la ONU, pero las ausencias de naciones importantes demuestran la enorme controversia que el tema despierta en todo el mundo. Países de tanto peso como Estados Unidos, Italia, Australia o Israel, además de varios centroeuropeos (todos ellos “receptores netos” de emigrantes), han anunciado que no se sumarán al pacto y no acudirán a Marrakech, aduciendo que temen una pérdida de soberanía o criticando que el documento no distinga entre emigración legal e ilegal. Marruecos, que acoge la reunión los próximos días 10 y 11 de diciembre, asegura que “numerosos jefes de Estado y gobierno” asistirán a la cumbre, pero sin dar nombres, y es que el goteo de ausencias -las últimas las de República Dominicana y Eslovaquia- hace temer por el éxito de la cita.
El Pacto será “un documento no vinculante”, se empeñan en repetir los responsables de la ONU, y a su cabeza la Alta Representante para las Migraciones, la canadiense Louise Arbour, quien a fines de noviembre advirtió a los países no firmantes que deberán analizar “dónde (su actitud) les deja como actores internacionales”. Arbour lamentó que “ciertas fuerzas” -que no citó- se hayan adueñado del discurso sobre la inmigración en varios países, y reclamó que el debate se circunscriba a “hechos”, además de subrayar que el Pacto no contiene obligaciones específicas y por consiguiente no atenta contra las soberanías nacionales. Se refería así al discurso alarmista sobre la emigración que se ha instalado en numerosos países del mundo.