Autopsias por muertes maternas año 2017

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La Organización Mundial de la Salud establece como defunción materna “la muerte de una mujer mientras está embarazada o dentro de los 42 días siguientes a la terminación del embarazo, independientemente de la duración y el sitio del embarazo, debida a cualquier causa relacionada con o agravada por el embarazo mismo o su atención, pero no por causas accidentales o incidentales.
Defunciones obstétricas directas son las que resultan de complicaciones obstétricas del embarazo (embarazo, parto y puerperio), de intervenciones, de omisiones, de tratamiento incorrecto, o de una cadena de acontecimientos originada en cualquiera de las circunstancias mencionadas. Las defunciones obstétricas indirectas: son las que resultan de una enfermedad existente desde antes del embarazo o de una enfermedad que evoluciona durante el mismo, no debidas a causas obstétricas directas pero sí agravadas por los efectos fisiológicos del embarazo”.
Tomando como base estas definiciones hemos revisado las causas de muerte materna en autopsias llevadas a cabo en el Instituto Nacional de Patología Dr. Sergio Sarita Valdez durante el año 2016 y los primeros once meses del año 2017.
Así tenemos que de enero a diciembre de 2016 se realizaron necropsias por muerte materna en 89 cadáveres de los cuales 62 correspondieron a mujeres de nacionalidad dominicana para un 70%, en tanto que los restantes 27 casos pertenecían a femeninas haitianas, equivalente a un 30%. La mitad de los casos tuvieron una edad promedio de 25 años; una cuarta parte de las fallecidas eran adolescentes. En una mitad de estos fallecimientos predominaron las infecciones como causa directa de muerte, seguida por la enfermedad hipertensiva del embarazo, luego estuvieron en proporciones iguales las hemorragias y las complicaciones terapéuticas.
Entre enero y noviembre de 2017 se contabilizaron mediante autopsia 101 muertes maternas, es decir, 13 muertes por encima de las registradas en todo el año 2016. De ellas 72 eran dominicanas y 29 de nacionalidad haitiana. El rango de edad predominante tuvo una media de 25 años; el grupo de edad siguiente fue de 35 años, mientras que las adolescentes ocuparon el tercer lugar de frecuencia.
La mitad de las defunciones del 2017 se debieron a trastornos hipertensivos y complicaciones cardiovasculares. Las infecciones ocuparon el segundo lugar, seguidas de las complicaciones terapéuticas. El último renglón en las defunciones del 2017 le tocó a las hemorragias uterinas.
En casi todas las muertes maternas haitianas se notó un pobre seguimiento prenatal. Se registró un incremento de 12 autopsias por muertes maternas acaecidas en 11 meses del año 2017, a diferencia de las realizadas en el 2016.
Resulta interesante la observación de que una tercera parte de la mortalidad materna dominicana corresponde a ciudadanas de nacionalidad haitiana, lo que plantea la necesidad de una interacción con las autoridades del vecino país con la finalidad de que estas puedan proveer cuidados prenatales óptimos a sus compatriotas. De nuestra parte, tenemos el gran reto de disminuir la tasa de mortalidad materna que evidencia como causante principal los trastornos hipertensivos del embarazo, cuyo manejo es responsabilidad del nivel de atención primaria. Las infecciones del canal del parto, seguidas por las hemorragias, conjuntamente con las complicaciones terapéuticas fueron las responsables del resto de los fallecimiento maternos.
Asumiendo una visión holística del problema, las autoridades sanitarias en sincronía con todo el personal de salud, pueden salvar la vida de muchas mujeres en edad reproductiva.


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