Autoridades y sociedad civil de distintas provincias articulan nuevas acciones preventivas

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El Ministerio de la Mujer se reunió la pasada semana con autoridades locales y representantes de la sociedad civil de Los Alcarrizos, Baní, La Romana, El Seibo y Hato Mayor, desde donde la entidad envió un mensaje a los actores sociales para que se sumen a las mesas de trabajo en las que se revisan los planes existentes y se propone la creación y ejecución de una nueva estrategia para enfrentar la violencia y detener los feminicidios.

Estas reuniones, que se realizaron también en Santiago y San Cristóbal, se organizan con el objetivo de fortalecer las ejecutorias que contribuyan a disminuir la violencia de género y son convocadas por el Ministerio de la Mujer y se invita a los representantes provinciales de las alcaldías, el ministerio de Salud, el de Educación, la Policía Nacional, líderes religiosos, el Conani, el Ministerio Público, la sociedad civil, entre otros.

Por el ministerio de la mujer participan la viceministra de Oficinas Provinciales de la Mujer, Argentina Franco; la directora nacional de Prevención de la violencia, Marilyn Pérez y el encargado de mercadeo, Gilberto del Río, quienes en sus intervenciones apelan a la sensibilidad de los mandos locales y junto a ellos analizan la situación de la mujer y las necesidades que demanda el momento.

Durante los encuentros, Pérez recordó que las mujeres constituyen el 52% de la población dominicana y es madre, hermana, tía, esposa y novia del otro 48% y en ese sentido pidió a los políticos unirse a las labores de prevención de la violencia de género y los feminicidios, “pues si ahora los políticos no trabajan para detener esta pandemia, en el año 2020 no habrá quien gane elecciones, las elecciones se ganan con mujeres y a nosotras nos están matando”.

Asimismo, la viceministra Franco dijo que: “Es necesario y urgente cambiar la cultura de que en pleito de marido y mujer nadie se mete. Pues miren que sí. Se puede y debe meterse porque los feminicidios están destruyendo la sociedad”, al tiempo que solicitó la colaboración de los líderes religiosos de estas comunidades a promover la cultura de paz entre los hogares, desde el púlpito.

En tanto, Gilberto del Río manifestó que lamentablemente no existe una receta única para detener este flagelo e insistió en que para detener la violencia de género deben estar integrados, de manera articulada, todos los actores del sistema. “Las acciones para trabajar contra la violencia deben ser locales, cada provincia tiene sus propias particularidades”.