Ayuntamientos sin autonomía política y pocos recursos

23_11_2017 HOY_JUEVES_231117_ El País8-9 A

La municipalidad de la República Dominicana atraviesa por uno de sus peores momentos porque ha sido mutilada en términos económicos, la planificación es una materia prácticamente ausente, el fraccionamiento del territorio es una de sus principales debilidades y las cúpulas de los partidos le hacen un flaco servicio al “secuestrar” las candidaturas a las alcaldías.
Así lo expresaron Waldys Taveras, César Pérez, Ana Vásquez e Ignacio Ditrén, al comparecer en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio sobre el presente y futuro de los gobiernos locales.
Taveras, quien es director de Asuntos Municipales del Partido Revolucionario Moderno (PRM), afirmó que la municipalidad está despojada de sus competencias en términos económicos, los actores municipales actúan de manera indiferente ante la situación de incapacidad en la que están.
Asimismo expresó que, como la municipalidad dominicana está políticamente secuestrada, también está impedida de hacer los reclamos que le corresponden como instancia de gobierno menor.
En cuanto a la limitación de recursos cuestionó que el Gobierno siga violando la Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios, que establece que el 10% del Presupuesto General del Estado debe asignársele a los ayuntamientos. En la práctica solo se le entrega un 2.8%.
En el aspecto político, vinculado a la eficiencia de la gestión municipal, Taveras consideró que hay un bajo nivel en la calidad y en la capacidad de los actores municipales “porque en las pasadas elecciones, en todos los partidos, no primó un criterio ni de democracia ni de valoración de capacidades para escoger a los candidatos”.
“Sino que en casi todos o se manejó como una subasta y el que tenía mayor dinero fue el candidato, y en otros casos el que tenía el apoyo de un alto dirigente del partido era el que ganaba”.
Otra situación negativa que enfrentan los municipios es la sentencia 296-16 del Tribunal Constitucional mediante la cual se les ha disminuido la capacidad de recaudación.
Taveras también criticó los niveles de concentración que tiene el Gobierno central frente a los gobiernos locales, y dijo que hay lugares donde hacer una acera o asfaltar una calle depende de la voluntad del presidente Danilo Medina.
La falta de recursos. Ditrén consideró que una de las principales debilidades de la municipalidad es que se fraccionó el territorio masivamente sin antes fortalecer las instituciones.
En ese contexto destacó que los cabildos no pueden ser eficientes con los pírricos recursos que se les entregan.
“Cómo puede sostenerse, por ejemplo, el cabildo de Bánica con un 1.3 millones al mes. O el municipio de Castillo, que recibe 2.5 millones al mes tiene 20,000 habitantes; eso da 125 pesos por habitante por mes, o lo que es lo mismo 4.16 pesos por habitante por día.
“El caso de Boca Chica es similar, este municipio recibe 11 millones de pesos al mes con una población de 200,000 habitantes. Eso equivale a 44 pesos al mes por habitante, 1.46 pesos por día”.
Al hacer esos cálculos financieros Ditrén afirmó que es imposible que un municipio se desarrolle con recursos tan escasos.
En contraposición destacó que el costo de recoger una tonelada de basura son US$35.0, equivalente a RD$1,673.
Pese al tétrico panorama Ditrén expresó que se están tomando una serie de medidas a lo interno de los gobiernos locales que tienden a mejorar su desempeño paulatinamente.
RD rezagada. Pérez, sociólogo y experto municipalista, planteó sobre el tema que aunque los municipios juegan un rol protagónico en la definición de políticas públicas en esta época, dejando de lado el Estado centralizador, en República Dominicana no se ha llegado a ese nivel de desarrollo político.
“En nuestro país todavía no hemos llegado a una reflexión sobre la necesidad de poner en el plano que se merece el tema municipal, sobre todo en los partidos.
“Nosotros seguimos con el paradigma centralizador, lo cual mantienen políticos tradicionales y emergentes”, refirió.
Al hacer esos planteamientos puso como ejemplo los pocos recursos que reciben los cabildos.
“Esto ocurre sin que nadie diga nada, sin que la población misma diga nada, y sin que los partidos se pregunten cómo se puede gestionar una localidad si del 10% que le corresponde recibe menos de la tercera parte”.