Basura son ellos

Basura son ellos

En la involución hacia una sociedad en estado de descomposición vamos ganando primer premio de convertirnos en un país donde la desorganización está tan bien organizada que muchos no se dan cuenta de la sutileza con que nos colocan una camisa de fuerza individual, como parte de la colectivización del miedo, el engaño, el desconocimiento de nuestros derechos individuales, el acorralamiento que nos impone un silencio tan bien orquestado por una sinfónica donde participan como músicos, como si fueran cómicos, jueces, autoridades armadas, autoridades civiles, politiqueros, medios al servicio de la mentira y líderes cívicos y religiosos, de una piel tan dura como la de los cocodrilos, cuyo silencio los convierte en cómplices.
Nos quieren convertir en una sociedad donde todos aceptemos que lo de arriba es lo de abajo y viceversa.

El país está tan bien desorganizado que en y desde el gobierno se robaron más de 200 mil millones de pesos, sólo en el año 2012, se robaron la voluntad popular e impusieron a papeletazos, amenazas, la participación de guardias y policías, e impusieron el gobierno actual a rompe y raja, porque la corporación PLD tiene secuestrados los votos suficientes para imponer su voluntad.

Ojalá que mucha gente se dé cuenta de que el PLD y su gente nos tratan como “basura, inmundicia, suciedad y especialmente lo que se recoge barriendo. Desecho o estiércol de las caballerías. Desecho, residuos de comida, papeles y trapos viejos, trozos de cosas rotas y otros desperdicios. Lo repugnante o despreciable”.

Eso somos para ellos seres inferiores, de los que ni siquiera tienen el cuidado de esconder sus inmundicias, porque mejor temprano que tarde, hasta su propia gente se asqueará porque sin tener los “beneficiosos de la corrupción los empuerca tanta podredumbre.

La última demostración de esa política la ofrecen los perredeístas con el proyecto de Presupuesto de Ingresos y Ley de Gastos Públicos para el año 2014.

Con un increíble irrespeto el gobierno propone un presupuesto de gastos mayores que los ingresos por lo cual el déficit, la diferencia, debe completarse con un nuevo aumento de la deuda externa, disminución de la inversión en la agropecuaria, aumento en la disponibilidad para sueldos pero sin conceder un centavo de incremento a los empleados públicos, a los guardias y a los policías. Tampoco se consignan aumentos para los maestros, los médicos, enfermeras y otros servidores del Estado.

Con el juego sucio de los presupuestos deficitarios, los organizadores del desorden triplicaron la deuda externa, se enriquecieron escandalosamente y no se sabe si se robaron los 24 mil millones del aumento, porque no se ha visto una inversión considerable de ese dinero.

Como ladrón en asecho asaltaron los poderes públicos y ahora nos ningunean con ello.

Hay que despertar ¡levántate!