Bateo se apagó Llegar a San Diego fue una pesadilla

20_03_2017 HOY_LUNES_200317_ Deportes2 B

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La gente esperaba que en cada juego, el equipo de RD explotara ofensivamente, pero no ocurrió así.
La realidad es que al llegar a San Diego, gran parte de la ofensiva se apagó.
Miren un ejemplo:
El torpedero José Reyes, quien terminó el partido de 5-0, sacó un elevadito a segunda base que resultó ser fatídico. Manny Machado elevó corto al central y Polanco no pudo avanzar hacia el plato.
El episodio quedó en blanco cuando Robinson Canó falló con un rodado a la intermedia que apagó la amenaza.
La historia se repitió muchas veces para los dominicanos, que terminaron bateando de 11-1 con hombres en posición anotadora y dejaron ocho hombres en base en el transcurso del encuentro.
EL CASO BELTRé
Uno de los mayores fallos para el equipo dominicano en el partido de ayer y en el transcurso del torneo fue el bate de Adrián Beltré.
El caso de Beltré fue particular, ya que se integró al equipo dominicano solo hasta que llegaron a Miami para el inicio de la primera ronda debido a una molestia en la pantorrilla que amenazó con dejarlo fuera del torneo.
Tras perderse el primer partido en Miami, Beltré jugó cuatro de los siguientes cinco encuentros dominicanos.
Los resultados no fueron muy halagüeños. Beltré apenas consiguió un indiscutible en 15 turnos al bate y se ponchó cuatro veces, para terminar con un promedio de bateo de .067.
El dirigente Tony Peña reconoció que Beltré no estaba en condiciones aunque esperó por un despertar.
“Creo que Adrián no estaba a tiempo, se veía que la bola le estaba ganando. Él es un gran jugador y un batallador. Esperaba una reacción en algún momento, pero no se dio”, dijo Peña.
La derrota ante Puerto Rico. El revés sufrido ante Puerto Rico en el primer partido de la segunda ronda del Clásico Mundial de Béisbol, puso al equipo dominicano en una situación complicada.
En ese encuentro se dejaron nueve hombres en base, incluyendo haber bateado de 6-0 con hombres en posición anotadora.
El cuarto bate dominicano José Bautista se fue de 3-0 en ese encuentro, en el que los primeros cinco de la ofensiva quisqueyana batearon de 18-3 sin ninguna vuelta remolcada, de un partido que se perdió 6-3.
El uso de Gregory Polanco. Pese a haber sido el mejor bateador de todo el torneo para la República Dominicana, Gregory Polanco nunca salió del octavo puesto de la alineación quisqueyana, motivando a interrogantes sobre por qué no era subido en la misma.
Polanco bateó para .579 en el Clásico, producto de once indiscutibles en 19 turnos al bate, incluyendo dos dobles y un cuadrangular.
Lamentablemente solo pudo anotar tres carreras ya que la ofensiva que le seguía en la alineación no aprovechó esa producción.

Ervin Santana. El derecho Ervin Santana no pudo impulsar a la República Dominicana ante los Estados Unidos en el partido de vida o muerte del Clásico Mundial de Béisbol. Un cuadrangular con un hombre en base de Giancarlo Stanton inclinó la balanza a favor de los estadounidenses y descartó a los dominicanos de perseguir nuevamente la corona de campeones.
Santana, que se unió al equipo dominicano para esa única apertura de la segunda ronda, en el lugar de Wily Peralta en la rotación abridora, explicó lo que pasó en su salida.
“Me falló un poco la localización y dejé la bola un poco adentro y aparentemente él estaba esperando ese lanzamiento”, dijo Santana al referirse al cuadrangular del jardinero estadounidense.
El derecho de los Mellizos de Minnesota explicó que los dominicanos lo dieron todo por conseguir la victoria, pero simplemente no se pudo.
Así pasó todo.


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