Brisas: El rescate de “Los jabalíes salvajes”

Rosa Francia Esquea

Tailandia es un país lejano para nosotros, sin embargo en estos días ha estado muy cercano a causa de 12 niños, integrantes del equipo de fútbol, “Los jabalíes salvajes” que quedaron atrapados en una cueva.
Fue recién iniciado el Mundial que ocurrió el dramático caso; las primeras noticias fueron desalentadoras, pues se hablaba de esperar dos meses, porque las cuevas estaban inundadas y se debía esperar que bajara el nivel del agua, además, de las características del lugar.
Me sentí muy animada cuando vi que ya se había iniciado el operativo, pero triste con la muerte de Samarn Poonan, uno de los rescatistas, pttrecisamente por falta de lo que él llevó a los niños: oxígeno.
Otros cuatro más, posteriormente también se accidentaron quedando uno de ellos muy grave. No hemos vuelto a tener noticias de este incidente.
A través de las noticias me enteré que Ekapol Chantawong no era el entrenador de este grupo, sino que hubo de sustituir al entrenador oficial porque a éste se le presentó una eventualidad, pero se portó como un verdadero líder, pidió perdón a los padres de esos menores, y dio prioridad a la vida de los niños, aun a costa de la suya y fue el último en salir.
También leí que la llegada del equipo a la cueva no fue para refugiarse de las lluvias, sino para dejar sus nombres estampados allí y en eso comenzó a llover y quedaron atrapados.
Hoy el mundo celebra la noticia de que, al fin, todos están ya libres, recibiendo asistencia médica y psicológica, gracias al tesón que se puso en la tarea de rescate, a la ayuda internacional y a los avances tecnológicos que hicieron posible que, contra reloj, se diseñara un submarino especial que se adaptara a las condiciones subterráneas.
Pero junto con la celebración por el final feliz de ese grupo, el mundo tiene que reconocer el valor de los rescatistas, el sacrifico supremo del hombre que perdió la vida en esa misión, los cuatro que tuvieron el accidente que dejó a uno de ellos grave, el apoyo internacional y la solidaridad.
No podrán atender la invitación de la FIFA, pero el grupo ya goza con el Mundial. ¡Enhorabuena!