Buscan vender más productos dominicanos a Japón

Japón importan unos US$100 millones y exportan US$300 millones al año

El embajador de Japón en el país, Hiroyuki Makiuchi, informó ayer que trabajan junto al Gobierno dominicano para tratar de vender más productos dominicanos a su país para que la balanza comercial entre ambas naciones pueda equilibrarse y favorecer un poco más a la República Dominicana.
Dijo que actualmente la balanza comercial entre el país asiático y la RD no está muy bien, debido a que ellos importan unos US$100 millones y exportan US$300 millones al año.
“Estamos trabajando para vender más productos dominicanos en Japón, por lo que estamos buscando los mejores productos que puedan comprar los japoneses. Además, cada vez que yo viajo a Japón visito las compañías para motivarlas a que vengan a invertir en la República Dominicana y también busco que se traiga alta tecnología”, indicó.
Dijo que trabajan también para mejorar las infraestructuras, la utilización de energía e introducción de más tecnología para el ahorro de energía.

Señaló que los productos que ellos importan son el café y el cacao, pero ahora se ha iniciado con la importación del mango, aunque dijo que estos productos les hace falta un valor agregado. “Aquí hay que producir productos con valor agregado para que los japoneses puedan comprar más”, dijo.
Mejorar mano de obra. Luego de firmar tres acuerdos de donación para diferentes proyectos, el diplomático japonés reiteró la necesidad de mejorar la capacidad de mano de obra dominicana, debido a que en la época de la robotización y automatización se necesitarán empleados más cualificados.
Dijo que se necesita más empleados que conozcan tecnología, matemáticas y ciencias para que puedan trabajar en las compañías japonesas que decidan venir a la República Dominicana.
Donación. Los proyectos para los cuales la embajada nipona hizo la donación son para la construcción de un centro de rehabilitación en Dajabón, la construcción de un sistema de abastecimiento de agua potable en la comunidad de Los Pomos, en Sabana Grande de Boyá y la construcción de aulas para la educación básica en el Centro Educativo El Buen Pastor, en Azua.