Cambiar una dura realidad

La imagen de ciudad de circulación obstruida por la caótica densidad de tránsito en Santo Domingo, y de un país con carreteras de alto peligro por las imprudencias de conductores y escasa señalización, retan a las autoridades a sumar esfuerzos y coordinar acciones en una sola y contundente dirección para poner control a las causas de accidentes y disminuir la presión de los problemas viales sobre la economía. La lentitud que al transporte imprimen las rutas congestionadas tiene un efecto encarecedor en tiempo y combustible, elevando costos empresariales y de gastos para la movilidad de gran parte de la población. Para el turismo, la conducción desordenada y los palpables riesgos que conlleva viajar entre ciudades o rentar autos para desplazarse, hace ver a República Dominicana como destino riesgoso. El visitante retorna a su país satisfecho con la hospitalidad pero aliviado de dejar atrás la hostilidad del tránsito.
El proyecto de construir cuarenta estacionamientos en Santo Domingo anunciado por el Ministerio de Obras Públicas bajo un sistema de fideicomiso para que los usuarios cubran su costo, es parte de lo que tiene que hacerse para superar los males de la comunicación terrestre. Colectivizar el movimiento de pasajeros y reducir la informalidad del “concho” sería otro paso ineludible al tiempo de hacer efectiva la sanción a las infracciones de la que nadie debe escapar.

Desconexión PN-ciudadanos

Los pequeños robos que por falta de querellas no dan pie a la Policía y a la Justicia para actuar son vistos como incentivos a carreras delictivas mayores. Según esa apreciación, el que roba un pollo con impunidad eventualmente llegaría a asaltante de bancos o a asesino por encargo. Las causas de la desidia ciudadana, afectada en muchas formas por la delincuencia, deberían ser puestas en primer plano.

¿Está conforme la gente con la atención que pone la Policía a casos simples que llegan a destacamentos en los que generalmente no hay con qué escribir y se escuchan excusas para no proceder por falta de vehículo o combustible? La Policía está pobremente representada en muchos lugares del país con edificios ruinosos y poco personal porque una parte de los agentes está al servicio de particulares y jerarquías.


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