Caminata “Dale color a mi vida”, un abrazo solidario al autismo

La caminata a la que asistieron más de dos mil personas estuvo dividida en cinco paradas.

El ferviente deseo de tener una República Dominicana más inclusiva ya tiene sus frutos. Así quedó demostrado en la cuarta caminata “Dale color a mi vida”, que la Fundación Manos Unidas por Autismo celebró en el Jardín Botánico Nacional.
Desde antes de la 7:00 de la mañana, a esta reserva natural empezaron a llegar las familias, voluntarios y colaboradores que con mucho entusiasmo se han unido a la causa.
A la entrada, el equipo del Doctor Yaso animaba con su gracia a grandes y chicos que se tomaban fotografías y les sonreían para que tuvieran una feliz jornada. Y así fue… esta actividad solidaria se realizó en el marco de la conmemoración del “Día Mundial del Autismo”, pautado cada 2 de abril como una manera de concienciar, sensibilizar y llevar un mensaje de inclusión sobre la condición del autismo dentro y fuera de nuestro país. De igual manera, con esta iniciativa se recaudan fondos para continuar los programas y proyectos más demandantes de Manos Unidas por el Autismo.
Inicio emocionante. Cuando ya todos los participantes estaban reunidos dentro del jardín, inició la parte protocolar de la caminata con las palabras de bienvenida a cargo de la maestra de ceremonias Maridic Ramírez.
Luego, con su radiante alegría, el joven Ricardo pronunció unas palabras de agradecimiento por el apoyo que esta actividad y ellos han recibido.
En la tarima estuvieron animando las reconocidas presentadoras de televisión Marianne Cruz y Jatnna Tavárez.
Odile Villavizar, presidenta de la entidad, destacó las necesidades de las personas con autismo, así como el impacto que significa en las familias y su entorno social cuando reciben el diagnóstico de este ser con dicha condición; agregó que con esta iniciativa se recaudan fondos para continuar los programas y proyectos más demandantes de la fundación.
En ese sentido, exhortó a la población a ser inclusiva con los infantes y jóvenes que tienen esta condición. “Tenemos que apoyarlos y sobre todo, darles mucho amor”.
Dicha recomendación quedó más que reconfirmada cuando Villavizar, junto con Diego García, Kevin Méndez, Sarah George, Raúl Omar, Sarah Hernández Quiroz, Bryan Abreu, Eli Samuel y Emma, chicos de la fundación, compartieron el mensaje que a cada uno le tocó decir en el comercial promocional que se difundió por las redes sociales, radio y televisión, y en los cuales recordaron que en nuestro país debemos aprender a hablar de aceptación.
Un recorrido fraterno y educativo. El recorrido de 1.5 kilómetros dentro del parque inició con un calentamiento de zumba a cargo de Ingrid Pandiella y José Armando.
La caminata, a la que asistieron más de dos mil personas, estuvo dividida en cinco paradas identificadas con colores: azul royal, naranja, morado, azul claro y verde manzana. Cada parada y color representaba uno de los programas de servicios terapéuticos que ofrece la fundación.
Con este objetivo, en la primera parada “Azul Oscuro”, que representó la terapia de aprendizaje, las personas realizaron una actividad relacionada al área educativa y actividades de lógica matemática.
En la segunda parada “Punto Naranja”, participaron en terapias individuales, siendo algunas de estas la terapia de habla, ocupacional, conductual y hablando con el arte.
El tercer punto de encuentro fue la parada “Azul Aqua”, que representó el Proyecto de Preparación para la Vida Adulta.
En la cuarta parada o “Punto Púrpura”, los participantes hicieron una actividad relacionada con el programa de habilidades sociales. En la quinta y última parada “Verde Manzana”, representada por el proyecto Intervención Temprana, los caminantes realizaron una actividad que estimuló los cinco sentidos y la parte sensorial.
La satisfacción de apoyar. Ese domingo fue diferente, y hasta pasado el mediodía, nadie quería irse del Jardín Botánico. Y es que, como cada año, “Dale color a mi vida”, fue una caminata divertida, edificante e innovadora.