Candidatos obstaculizados: Lula apresado, López Obrador fue desaforado

17_08_2018 HOY_VIERNES_170817_ Opinión8 A

Plutarco, en su obra “Vidas Paralelas” comparó a César y Alejandro. Pronto habrá libros paragonando a Lula y López Obrador, protagonistas de reveses y triunfos electorales inéditos.
Lula, preso, condenado en segunda instancia a 12 años de cárcel fue inscrito candidato presidencial del PT, aunque la ley “Ficha Limpia” lo impide. Nadie descarta sus logros gubernamentales pero, junto a la realidad, mercadológos crearon el mito Lula, trascendiendo su persona y sus hechos.
Proclaman que Lula es el político más votado mundialmente. Eso sería cierto tomando en cuenta cinco elecciones: en 1989, derrotado por Collor de Mello, y en 1994 y 1998 vencido por Fernando Henrique Cardoso, todas en una sola vuelta. Para ser el más votado habría que sumar también votos de sus victorias en dos vueltas, en 2002 y 2006. Lula nunca ha ganado en primera vuelta. Tampoco Dilma.
Aunque lo afectó la corrupción del Menselao que, sobornó legisladores, pudo reeligirse en 2006, pero fue abucheado, no aplaudido, inaugurando los Panamericanos en 2007. Terminando su segundo mandato en 2010 tuvo su pico de popularidad: 87% de brasileños declararon que votarían por él para un tercer período si la Constitución no lo prohibiera. Siendo gran aficionado del Fútbol no asistió a ningún juego del Mundial 2014, donde Dilma fue abucheada.
López Obrador en el 2005 fue víctima de una conjura del PRI y del PAN, del Presidente Fox, quien planteó condenar a AMLO para que no fuera candidato en 2006. Fox, truculentamente, lo acusó de violar la ley porque AMLO, Jefe de Gobierno de Ciudad México, supuestamente no cumplió a tiempo una decisión judicial que ordenaba suspender los trabajos de una corta extensión de una calle que daría acceso a una clínica, a través de terrenos expropiados años atrás, por gobiernos anteriores.
AMLO suspendió los trabajos. Alegaron que lo hizo con retardo. Siendo Jefe del Gobierno citadino tenía fuero. El Congreso Federal lo condenó y desaforó por un delito administrativo menor, no cometido. Desafiante, como Gandhi y Mandela, no se defendió, ni pagó fianza para su libertad. Diputados del acusador PAN, desconcertados, pagaron por su cuenta la fianza, temiendo apresarlo. AMLO abandonó su puesto. Anteriormente pronunció un discurso que concluyó diciéndole a la multitud: “Los quiero desaforadamente”. Todo terminó después de la mayor movilización histórica, la Marcha del Silencio de abril 25, 2005. Se estimó que participaron 1,200,000 personas. El PRIAN y Fox, asustados, retiraron el desafuero. AMLO fue candidato con popularidad creciente por la persecución política. Perdió las elecciones del 2006 ante Calderón por una diferencia fraudulenta del 0.56%.
Lula se declara preso político. Para su prisión política, podría aplicar el remedio usado por AMLO para su desafuero: Demostrar fuerza movilizando 1,200,000 personas. Ya no tiene esa capacidad de convocatoria. No participaron grandes multitudes en manifestaciones de protesta con motivo de sus juicios y apresamiento. En su inscripción, anteayer, se congregaron mayormente campesinos e indígenas, no sindicatos obreros. El PT, aburguesado y desmovilizado desde 2002, según Frei Betto trastocó un proyecto de nación en un proyecto de poder, con fallas éticas. Lula, distinto a AMLO, está condenado por corrupción y tiene otros procesos pendientes. Apresado, se mantiene a la cabeza de las encuestas. Sus triunfos, siempre en segunda vuelta, fueron fruto de alianzas que sería difícil reeditarlas. Sus propios partidos aliados defenestraron a Dilma. Lula está obligado a intentar ser candidato. No propició nuevos liderazgos que lo sucedieran y fueran sus herederos políticos en el PT. Dilma fue ungida artificialmente sin experiencia electoral previa. En su discurso del día que fue apresado, Lula se acompañó en la tarima con dos extra-partido, Guilherme Boulos (PSOL) líder del Movimiento de los Sin Techo, y Manuela D’Avila (PCdoB) de los nuevos feminismos, declarados subliminalmente como potenciales herederos. Boulos ya es candidato presidencial del PSOL, no del PT. Militantes del PT proclaman esperanzadoramente: “Lula es igual a la masa de pan, mientras más lo golpean más crece”. Las webs magnifican realizaciones incuestionables, y también mitos sobre Lula, hoy preso por dos palabras: Lava Jato. Aquí, en su momento, la justicia definirá, libérrimamente, las consecuencias de otros dos sustantivos: Punta Catalina, al margen de supuestos logros gubernamentales ampliamente publicitados. Un acusado declaró públicamente que facturó 20 Millones de dólares para lograr aprobar Punta Catalina.


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