Cápsulas genealógicas: Camilo, Franklin y La silla

El inicio del cine en la República Dominicana se puede remontar a principios del siglo XX con la llegada del cinematógrafo de los hermanos Lumière a la ciudad de Puerto Plata, seguido en 1922 por la filmación del primer corto dominicano, La leyenda de Nuestra Señora de la Altagracia, bajo la dirección del fotógrafo Francisco Arturo Palau, pero no sería hasta poco después de la caída del régimen de Trujillo cuando se estrena en Santiago el 26 enero de 1963 la primera película dominicana de largo metraje, La silla, en la que este mueble sirve como pieza simbólica del enfrentamiento de criterios por parte de la juventud sobre la Era de Trujillo.
Su único actor y protagonista lo fue Camilo Alberto Agustín Carrau Villanueva, quien nació el 5 de mayo de 1935, siendo sus padres Pedro Eugenio Carrau Leroux (n. 1902) y Graciela Fernanda Inés Villanueva Astol (n. 1908). Actor, acuarelista, dramaturgo, locutor y artista plástico, fue estudioso de las tradiciones de su natal Puerto Plata y defendió la preservación de su patrimonio histórico-cultural y sus casas victorianas. Contribuyó en la modernización de la telecomunicación en Puerto Plata con su participación en Radio Puerto Plata y posteriormente con el lanzamiento del primer canal televisivo UHF del país. Murió el 6 de octubre de 2002 en Puerto Plata.
A la vez, La silla fue dirigida por Franklin Domínguez Hernández, su guionista, nacido en Santiago el 5 de junio de 1931 e hijo de Nemesio María Domínguez Rojas y Sofia Hernández Peña. Principalmente reconocido por su trabajo como dramaturgo, Franklin Domínguez disfruta de una carrera larga y exitosa que abarca más de seis décadas en la cual también se ha destacado como actor, director de cine y de teatro y escritor. Ha sido ganador del Premio Nacional de Literatura y el Premio Nacional de Teatro y sus obras han sido traducidas a varios idiomas y representadas en festivales internacionales. Fue director de la Dirección General de Bellas Artes y de la Dirección de Información, Prensa y Publicidad de la Presidencia de la República Dominicana en cinco mandatos.
A pesar del tiempo que Camilo Carrau y Franklin Domínguez compartieron dentro y fuera del set de La silla nunca pensaron que algo más fuerte que su afición por el cine y el teatro los vinculaba: una relación de parentesco.
En efecto, Camilo Carrau Villanueva era hijo de Graciela Villanueva Astol, nieto de José Eugenio Villanueva Domínguez (1860-1949), bisnieto de Fernanda Domínguez Díaz, tataranieto de Juan José Ramón Domínguez de León (f. 1892), cuarto nieto de Sixto Domínguez Hernández, quinto nieto de Cristóbal Domínguez Fernández y sexto nieto de Juan Domínguez y Catarina Fernández, troncos de la familia Domínguez de la sección de Gurabo, Santiago.
Por otro parte, Franklin Domínguez Hernández es hijo de Nemesio María Domínguez Rojas, nieto de Enemesio Domínguez de Castro (1870-1957), bisnieto de Manuel Domínguez Abreu (1827-1915), tataranieto de José Domínguez Estrella, cuarto nieto de Damián Domínguez Fernández y quinto nieto de Juan Domínguez y Catarina Fernández.
De este modo, el quinto abuelo de Camilo Carrau Villanueva, Cristóbal Domínguez Fernández, y el cuarto abuelo de Franklin Domínguez, Damián Domínguez Fernández, eran hermanos. En otras palabras y nivel generacional, el tatarabuelo de Camilo, José Ramón Domínguez, era primo segundo del tatarabuelo de Franklin. Los separan trece grados de consanguinidad.
Ambos cineastas, además de ser pioneros en la industria cinematográfica dominicana, comparten pues ancestros nacidos en el siglo XVIII.