Carta a los médicos

Apreciados colegas y amigos. He decidido de forma racional y reflexiva retirar mi candidatura a la Presidencia al CMD para las próximas elecciones. Como ustedes saben, la candidatura tenía dos propósitos, un motivo y un compromiso. El compromiso fue contraído con todos ustedes para asumir un gremialismo moral y diferente.

Los propósitos eran entregarle a las presentes y futuras generaciones de médicos, un CMD transparente, gerencial, eficiente y equitativo, que sirviera a los médicos para alcanzar mejores planes sociales, una cooperativa de los médicos y para los médicos; un salario decente y una pensión digna con incentivos incluidos y garantía de su Seguro Social.

Asumir el 5% del PIB para el Sector Salud, enfrentar la exclusión de los médicos del código de las ARS; la responsabilidad Civil y Penal de parte del Estado para los médicos que trabajan en el sistema hospitalario; por un Hospital para el Sector Salud; por la independencia y la gerencia de la ARS del CMD. Por la no pasantía de los médicos y garantizar la pasantía de post-grados, la sub-especialidad sin los dos años después de graduado; por los concursos médicos y por la aplicación correcta de los incentivos del SENASA.

El motivo colegas, era responder al desafío de presentar un proyecto para los médicos sin hábitos clientelistas, ni asistencialista y, mucho menos, pragmático, que sintonizara con el “negocio de la salud” ni el sistema excluyente y deshumanizado que se aplica en el país. Fue por estas causas que toqué sus puertas, entré a los hospitales, visité las clínicas, les estreché sus manos, expuse mi rostro, y comprometí mi palabra.

Fui a cada provincia, sin importar la distancia y esperé el tiempo necesario para hablar con los médicos sobre sus dolencias. Ahora hemos llegado al casi final; satisfecho, cargado de aprendizaje, de experiencias y del altruismo practicado. Ahora nadie gana solo. Les confieso que no pude articular con los pares de los diferentes movimientos una propuesta institucional, gerencial y de servicios para los médicos y sus familias; ni para los pobres excluidos de la aplicación neoliberal del “negocio de salud”.

He decidido retirarme, no apoyar a ningún movimiento médico, ni aceptar puesto alguno a ninguna Junta Directiva. Sin embargo, tengo que agradecer, dar las gracias y abrir mi puerta, para los cientos de médicos que me apoyaron; me acogieron en sus casas, me presentaron su familia y me dieron agua y alimentos. Gracias a los médicos que, aun teniendo su afiliación política, me apoyaron y creyeron en mi persona, en mis valores y principios.

Simplemente me retiro de este proceso. Pero no me excluyo de lo que creo, del empoderamiento espiritual con el que vivo, ni de la consciencia en la que milito. Gracias de nuevo. Valió la pena, el aprendizaje fortaleció el espíritu.


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