CE presenta propuestas para reforzar Eurozona para futuro

Los países de la Eurozona están de acuerdo en dar más competencias a un MEDE que ha probado ser

La Comisión Europea presentó ayer un paquete de propuestas para reforzar la Eurozona en los próximos años, en el que pide convertir el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) en un Fondo Monetario Europeo, crear instrumentos presupuestarios para futuras crisis y un ministro de Economía europeo.
“La Eurozona va mejor en el plano económico y eso ofrece una oportunidad para preparar el futuro que hay que aprovechar”, dijo al presentar las propuestas el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, quien añadió que mientras en la crisis “teníamos que reparar el barco”, ahora “navegamos en aguas más calmas”.
El paquete sobre el futuro de la Unión Económica y Monetaria (UEM) es la contribución de Bruselas al debate sobre cómo reforzar la Eurozona de cara a la próxima crisis, ahora que deja atrás una década de recesión, y aboga por medidas de corte integrador.
Su primera apuesta es convertir el MEDE, actual fondo de rescate de la Eurozona responsable de los programas de ayuda a Grecia, Irlanda, Portugal, Chipre y la banca española, en un Fondo Monetario Europeo (FME).
Bruselas propone reforzar su papel en la gestión de los futuros rescates, trabajando junto al Ejecutivo comunitario y hacerle responsable del cortafuegos para el Fondo Único de Resolución, un instrumento destinado a financiar, como último recurso, las resoluciones bancarias.
Este se nutre de contribuciones de entidades financieras y en 2023 deberá tener 55.000 millones de euros, pero aún falta por constituir un cortafuegos común, es decir, una especie de bolsa con fondos aportados por los Estados -que deben ser reembolsados después por la banca- que se usaría si se dan varias quiebras seguidas o se produce alguna tan costosa que los 55.000 millones no son suficientes.
La Comisión propone mantener la capacidad de préstamo del futuro FME en 500.000 millones de euros ampliables, como ahora, pero quiere que deje de ser un órgano intergubernamental donde toda decisión depende de los Estados y pase a ser comunitario, es decir, que su funcionamiento se regule en los Tratados europeos y esté sujeto a escrutinio por parte de la Eurocámara.
Los países de la Eurozona están de acuerdo en dar más competencias a un MEDE que ha probado ser eficaz y en que se ocupe del cortafuegos del Fondo de Resolución y, más allá de la denominación, no se oponen a hacer de él un Fondo Monetario Europeo. Sin embargo, será difícil que acepten dejarlo en manos comunitarias, puesto que ya han dicho que prefieren su formato intergubernamental actual. Bruselas espera tener su visto bueno y el de la Eurocámara a mediados de 2019. También propone crear un “instrumento de estabilización fiscal”.


COMENTARIOS