¿Chikungunya? exhibiendo el atraso y la ignorancia

No es fantasía, ni chiste para los lectores: Hace varias décadas, un secretario de Salud dominicano, refiriéndose al aporte que la ciudadanía podía hacer para combatir una enfermedad transmitida por mosquitos, dijo que si cada dominicano mataba un mosquito (porque en esa época éramos unos 6 a 7 millones de habitantes) se podría controlar la epidemia, porque morirían muchos mosquitos.

Lo verdaderamente impactante de la información anterior era que ese funcionario era médico, no ingeniero, ni agricultor, ni exclusivamente político como ha ocurrido varias veces en esa dependencia gubernamental.

Hace algunas semanas que el Ministerio de Salud Pública emitió un alerta epidemiológico sobre la posibilidad de que la fiebre Chikungunya, diagnosticada en algunas islas que intercambian viajeros con nosotros, penetrara a nuestro territorio.

El pasado 25 de marzo, mediante rueda de prensa, el citado Ministerio informó sobre la existencia de unos 1,000 casos de fiebre en el país, con signos y síntomas compatibles con la mencionada enfermedad.

Lo sorprendente e inexplicable es cómo el ministro de Salud participa en una rueda de prensa anunciando la presencia en el país de “posibles” casos de una enfermedad viral febril, transmitida por el mismo mosquito del dengue, sin tener en sus manos ni un solo resultado de laboratorio confirmatorio, para alarmar a la población en nombre de una enfermedad que podría estar solamente en su mente o en los periódicos como nombre raro, pero no novedosa, porque sus signos, síntomas y diagnóstico son conocidos desde el 1955.

Esa rueda de prensa fue una demostración de atraso y subdesarrollo pero, ¡por favor! no los exhibamos tanto como si se tratara de un patrimonio nacional.