Cientos llegan en Ferry del Caribe por calamidad deja María en PR

Personas de PR y de RD con discapacidad llegaron ayer a SD por el Ferry del Caribe ante el estado desastroso de la Isla del Encanto

Cientos de dominicanos y puertorriqueños llegaron al país ayer en el Ferry del Caribe agobiados por el estado de calamidad en que el huracán María dejó la isla del encanto el pasado 20 de septiembre, unos para quedarse, pero otros hasta que el panorama mejore en la tierra de Eugenio María de Hostos.
En la embarcación que llegó en la mañana llegaron más puertorriqueños que dominicanos, algunos para utilizar el territorio de Santo Domingo como puente para seguir la ruta hacia otros destinos, principalmente a los Estados Unidos, debido a que los pocos vuelos que llegan y salen de borinquen están fuera del alcance de la gente.
Con maletas y bultos, algunos en silla de ruedas, los viajeros salieron del puerto Don Diego con la expresión de dejar una isla devastada por la furia de la naturaleza, pero sin perder la esperanza de que la bonanza volverá a resurgir.
Ramón Marichal (Tito) de Hatillo, Puerto Rico, llegó al puerto acompañado de su esposa; describe un panorama sombrío en la isla, ya que miles perdieron todo, y todavía se vive una situación muy difícil.
Marichal no fue afectado, llegó en el Ferry para desde Santo Domingo (SD) irse este miércoles a Orlando, de donde partirá hacia México en un viaje que se ganó en la empresa para la que labora.
Solidaridad. Destaca los lazos de amistad y solidaridad entre en PR y la RD, puestos en práctica con la tragedia de María, a tal punto que anoche se quedaría en casa de unos amigos dominicanos.
Suny Fonshuer, oriunda de La Romana, llegó procedente de Puerto Nuevo, donde se dedica al oficio de taxista, adelantó su viaje porque María se llevó el turismo.
Tiene la esperanza de que la situación por la que atraviesa PR mejorará y que regresará con más fe a su labor.
Idalia Acosta, mocana que llevaba varios años en San Juan, llegó y no piensa volver, ya que para regresar a su tierra tuvo que valerse de una carta de ruta, porque ni siquiera el consulado dominicano quedó en condiciones y no puede emitir pasaportes.
Antonio Zorrilla es de Villa Tapia, pero lleva 40 años en PR, llegó a SD agobiado por la falta de servicios fundamentales como energía eléctrica, agua potable y teléfonos, aunque tendrá que regresar porque apenas tiene unos días de vacaciones.
A pesar del desastre natural, mantiene la esperanza de que PR se levantará y la economía no tardará en recuperarse, por lo que estima en la isla faltará mano de obra que habrá que importar para las grandes obras.
Más boricuas. Moraima Cid, original de Nagua, llegó desde Carolina, PR, narra las vicisitudes que pasan miles de familias en la isla del encanto, debido a que en muchos lugares arrasó hasta con las viviendas.

Expresó que en el Ferry llegaron más boricuas que dominicanos, por lo que pide al gobierno y a sus compatriotas ofrecer todo el apoyo a los “hermanos puertorriqueños” porque lo necesitan y cree que muchos se quedarán en la Patria de Duarte.
Modesto Toribio regresó de Gurabo, PR, porque en ese lugar no quedó siquiera un árbol que no fuera echado a tierra por el huracán María, por lo que estará en RD hasta que la situación mejore al otro lado del Canal de la Mona.
Deja estudios. De Hato Rey, de donde es nativa, Helady Caraballo dejó la universidad para venir a Cabrera, María Trinidad Sánchez, donde tiene tíos y primos, porque en PR no hay trabajo, ni servicios como energía eléctrica, agua potable, ni educación.
Juan Vásquez, ingeniero boricua, narra que la mayoría de los habitantes de la isla viven en condiciones infrahumanas, en extrema pobreza, donde ni siquiera los combustibles llegan a las localidades, además de que faltan los servicios básicos.
Abusan. Deploró los abusos que cometen los comerciantes contra los desvalidos, ya que una caja de botellitas de agua que antes del huracán costada cuatro dólares ahora la venden hasta en 15 dólares.
En tanto que Arelis Santiago y su esposo llegaron procedentes de Carolina, ella expuso que todavía los postes del tendido eléctrico siguen en el suelo, por tanto no hay energía, tampoco agua potable.
Como dependen de la energía eléctrica en su trabajo en un salón de belleza, regresará cuando el sistema se restablezca.
Ayer, el Gobierno de Puerto Rico dijo que investigará los problemas en la distribución de alimentos a la población necesitada tras la devastación de la isla.
El gobernador, Ricardo Rosselló, informó que la investigación responde a denuncias de la población por supuestas irregularidades en la entrega en algunos municipios de agua y comida a los necesitados.


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