Hoy Digital

Circulante e inseguridad

Desde ayer el país empezó a recibir un flujo extraordinario de circulante, fruto de la erogación por parte del Gobierno de 14 mil millones de pesos por concepto de Regalía Pascual. Esta suma crecerá significativamente cuando el sector privado disponga también el pago de la bonificación navideña. Todo este dinero en manos de la gente sumado a la influencia tradicional de las festividades, dispara el consumo y activa de la misma manera a los delincuentes haciendo más frágil la de por sí endeble seguridad de los ciudadanos.
La Policía Nacional anunció que paralelo a la entrega de la Regalía, decenas de miles de agentes serán lanzados a un operativo de patrullaje para prevenir homicidios, asaltos, robos y otras acciones delictivas. Pero al margen de lo que hagan o dejen de hacer las autoridades, los ciudadanos deberán actuar con suficiente cautela para evitar ser víctimas de los malhechores, que aprovechan los ambientes festivos para arrebatar pertenencias y cometer actos abominables contra la integridad física.
Conforme se acercan las fechas de Nochebuena y Año Nuevo, se agudiza la inseguridad de los ciudadanos, sobre todo aquellos que frecuenten establecimientos de diversión y que se pasan de tragos. Cada uno debe velar con celo por su seguridad y la de sus seres queridos. Los delincuentes han demostrado que no le temen a la autoridad.

Derribemos todas las barreras

Si una persona padece alguna discapacidad que dificulta sus aptitudes, las barreras, del tipo que sean, físicas o de actitud, constituyen un agravamiento de las limitaciones que ya de por sí tiene esa persona. Es un efecto que atenta contra el derecho que como individuos tienen los discapacitados, de acceder a los lugares que están al alcance de los demás y al mercado laboral. Esos derechos hay que protegerlos en todo momento, no solamente en el Día de las Personas con Discapacidad.
El Estado y el sector privado tienen que unificar criterios para remover barreras y facilitar que los discapacitados puedan desarrollar las aptitudes funcionales que tengan, como una manera de inserción social útil y constructiva. Los obstáculos a los discapacitados constituyen una discriminación que no debe caber en la civilización.