Clínicas tradicionales obligadas renovarse; Andeclip ve peligro

La clínica Unión Médica en Santiago se vio obligada ampliar su infraestructura, e invertir en equipos médicos; en esta ciudad está además, la Coromina Pepín y otros 12 centros

La construcción de grandes clínicas privadas en cinco ciudades del país ha empujado a otros centros privados a invertir más en tecnología y a readecuar sus infraestructuras, mientras otros podrían desaparecer por las presiones que genera la competencia y la necesidad de modernizarse.
La mayor ampliación de infraestructuras se observa en Santo Domingo, Santiago, Higüey, San Francisco de Macorís y Valverde.
La ampliación incluye las edificaciones y un incremento en el número de camas de internamiento, los consultorios, las emergencias y salas de diálisis.
Estas clínicas han tenido además que invertir en equipamiento moderno como tomógrafos, resonadores, equipos de radiografías, mamógrafos y quirófanos más modernos.
Ampliaciones. Entre los centros que han ampliado sus estructuras físicas están el Hospital General Plaza de la Salud (HGPS), Centro de Diagnóstico, Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat) Centro Médico Moderno, Centro Médico Dominicano, Ginecología y Obstetricia, Clínica Abreu, Espaillat Cabral (oftalmológica), y las clínicas Abel González e Independencia.
También han ampliado sus edificaciones el Centro Médico Real, la Clínica Integral I, II y III.
Un gran crecimiento experimentan las clínicas Abreu, mayoría de capital es venezolano, y Hospiten, de capital español y que ofrece servicios en Santo Domingo y Bávaro.
En Santo Domingo se registran otras clínicas de gran inversión como dos edificios de Medicalnet, construidos en base a préstamos de la banca nacional. En el primer Medicalnet se invirtieron cerca de RD$150 millones, en el segundo edificio, próximo a inaugurar, RD$330 millones.
En la capital dominicana fue inaugurado hace poco tiempo el Centro Médico Monumental, ubicada en el Distrito Nacional, calle Carmen Mendoza de Corniel.
Otros centros más pequeños que han remozado su infraestructura son la Clínica Echavarría, ahora con capital venezolano, tiene el nombre de Elohim y está situada en la calle Elvira de Mendoza, Ciudad Universitaria. También ha remozado sus instalaciones la Richarson Cruz, ubicada en la avenida 27 de Febrero
La ciudad de Santo Domingo tiene un déficit de camas superior a las 5,000 unidades, de acuerdo a los estudios de mercado que se han realizado para la construcción de clínicas en la capital dominicana.
En el Cibao. La clínica Unión Médica amplió y equipó nuevas áreas por un valor superior a los RD$1,400 millones. Consta de varios edificios, uno de ellos dedicado solo a la atención de la mujer, y uno de sus ejes de trabajo es la salud infantil, porque es un centro materno infantil.
Por otro lado luce con buen mantenimiento y equipamiento el Hospital Metropolitano de Santiago (Homs), uno de los más importantes de Santiago. En esta ciudad también se construye el Hospital de Las Colinas.
En Laguna Salada, Valverde, se construye el Hospital Privado de la Región Noroeste, con capital de la banca privada nacional; y en San Francisco de Macorís se remodelaron y ampliaron el Centro Médico Siglo XXI, el Doctor Ovalle y el Centro Materno Infantil.
Una gran amenaza. Para el presidente de la Asociación Nacional de Clínicas Privadas (Andeclip), doctor Rafael Mena, la gran inversión extranjera y de capitales criollos en centros privados elevarán a precios inimaginables los servicios médicos en el país.
Asimismo harán que las clínicas tradicionales desaparezcan al no poder competir con emporios internacionales.
Para Mena, el país está ante un sistema neoliberal que ha llevado a privatizar la medicina, y que a su paso crea monopolios dañinos a los esfuerzos nacionales.
Cerca de ocho clínicas privadas, de las 116 que tiene asociada Andeclip, han cerrados sus puertas, y otras se mantienen con grandes deudas para poder mejorar su infraestructura.
Mena valoró la serie de trabajos que desde ayer publica el diario HOY, porque a su juicio ponen en evidencia la situación por la que atraviesa la salud privada en el país.
Asimismo insistió en que el control financiero decide sobre el sistema de salud, mediante de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS).

Antecedentes. En su entrega del lunes, Hoy reveló el crecimiento de la oferta de servicios de salud en varias ciudades del país, por parte de centros que atraen al 29% de los pacientes privados y que buscan competir por el turismo de salud y los sectores adinerados provenientes de Haití.
La mayoría de esas nuevas clínicas están ubicadas Santo Domingo, Santiago, Higüey y el polo turístico Bávaro-Punta Cana.
Los promotores de estas clínicas prometen llenar el hueco de camas existente y ofrecer servicios más personalizados.
Renacimiento. El auge de clínicas privadas en el país comenzó a incrementarse a raíz de que se implementara la Ley 87-01 que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS).
El sistema de Seguridad Social afilia casi al 70% de la población en los regímenes contributivo y subsidiado.
En el régimen contributivo, que protege a los trabajadores del sector público y privado formal y sus familiares, la afiliación llegó a 3,917,959 personas, de las cuales, 1,982,322 son hombre y 1,935,637 son mujeres. Datos del sistema evidencian que el aporte público y privado para la seguridad social corresponde al 2.6% del PIB, y para el primer trimestre del 2016 fue superior a los 21 mil millones de pesos.
La inversión total del país en salud fluctúa entre 2.5% y 5.4% del PIB.
Déficit Datos de la Sociedad Dominicana de Medicina Crítica y Cuidados Intensivos (Sodemecu) establecen que para el año 2014, la disponibilidad de camas para internamiento en los sectores público y privado de todo el país era de 7,010, distribuidas en 3,706 para el sector público y los hospitales de autogestión, esto es para un 53%. Los centros privados tenían 1,959, un 28%, y los patronatos 422 camas, para un 6%.