Cobraron impuestos a víctimas del Holocausto

Cobraron impuestos a víctimas del Holocausto

AMSTERDAM, Holanda. AP. Charlotte van den Berg era una universitaria de 20 años que trabajaba algunas horas en los archivos de la ciudad de Ámsterdam cuando ella y otros pasantes se toparon con un hallazgo espantoso: cartas de judíos sobrevivientes del Holocausto que se quejaban de que la ciudad los estaba obligando a pagar impuestos atrasados y multas sobre propiedades decomisadas después de que fueron enviados a campos de la muerte nazis.

¿Cómo es posible?, preguntaban los sobrevivientes, que pudieran estar en problemas fiscales en la época en que el régimen de Hitler trataba de exterminarlos. Una respuesta típica fue: «Las tarifas base y las multas por pago atrasado deben cumplirse, sin importar si un tercero, facultado legalmente o no, tuvo la propiedad del edificio durante algún tiempo».

Después de su descubrimiento en 2011, Van den Berg emprendió una batalla en solitario contra la burocracia moderna de Ámsterdam para que admitiera públicamente el hecho.

Ahora, debido principalmente a sus esfuerzos, funcionarios de Ámsterdam están contemplando compensar a los sobrevivientes del Holocausto por los impuestos y posiblemente otras obligaciones, incluidas facturas de gas, que fueron obligados a pagar por inmuebles que fueron ocupados por nazis o colaboracionistas mientras los verdaderos propietarios estaban ocultos o en campos de concentración.

«No esperaba que ocurriera nada de esto, pero estoy feliz de que finalmente ocurrió», dijo Van den Berg a The Associated Press en una entrevista. «Nunca pensé que el resultado podría ser esa compensación».

Una revisión de esos archivos por parte del Instituto de Estudios de Guerra, Holocausto y Genocidios de Holanda (NIOD) encontró 217 casos en los cuales la ciudad exigió a judíos sobrevivientes que pagaran impuestos y multas por retrasarse en el pago fiscal.

Dos periódicos holandeses, Het Parool y De Telegraaf, han recibido copias filtradas del reporte y publicaron sus conclusiones. El reporte encontró que el principal jurista de la ciudad aconsejó a los políticos de ese momento no aplicar las multas, pero la recomendación fue rechazada. Los políticos temieron que aceptar una reclamación pudiera generar más.

Ronny Nafthaniel, líder de la comunidad judía holandesa, dijo que muchas de las viviendas fueron vendidas a colaboracionistas holandeses, quienes huyeron sin pagar los impuestos al término de la guerra.

«Otra cosa que ocurrió y ésta es casi demasiado triste para narrarla, es que los judíos regresaron de Auschwitz y se encontraron una factura por el gas que fue utilizado en sus casas», agregó Nafthaniel.

Holanda deportó un porcentaje relativamente alto de sus judíos durante la ocupación nazi de 1940 a 1945 en comparación con otras naciones europeas, en parte debido a su eficiente burocracia.

Unos 110.000 judíos holandeses murieron en el Holocausto, incluida Ana Frank, cuyo diario escrito mientras estuvo oculta se ha editado en muchísimos idiomas. Cerca de 30.000 sobrevivieron a la guerra, muchos emigraron posteriormente a Israel.

El informe del Instituto recomienda que la ciudad ahora le pague a los sobrevivientes o sus familias un total de 4,9 millones de euros (6,7 millones de dólares): 400.000 euros por las multas y 4,5 millones por los reembolsos fiscales sobre casas que no pudieron habitar por estar escondidos en la clandestinidad o encarcelados en campos alemanes.

Sin embargo, estos son sólo para un tipo de impuesto sobre la vivienda, concretamente los pagos para arrendamientos a largo plazo, cuando la ciudad es propietaria del predio en el que se construyó una casa.

Nafthaniel dijo que hubo muchas otras categorías de cargos injustos —como facturas retroactivas de gas— pero los registros restantes pueden ser demasiado irregulares como para tratar de hacer algo al respecto. También hay una gran pregunta sin respuesta acerca de si los judíos que pagaron impuestos atrasados ??y cargos sin haber presentado una queja formal deberían recibir un rembolso.

En una de las cartas que Van den Berg encontró, un judío solicitó una prórroga en el pago de los impuestos atrasados ??debido a que su casa había sido tomada por una organización creada por los nazis en 1941 para despojar a judíos de sus propiedades.

Antes de ser deportado, el hombre también se vio obligado a renunciar a sus activos albanco Lippmann, Rosenthal & Co. en Ámsterdam, que luego los trasladó al Tercer Reich, dejándolo sin la casa y sin fondos para pagar los impuestos sobre ella.

«En conclusión», escribió el hombre: «Les solicito que manejen este asunto guiados por consideraciones morales».

No se encontró respuesta en los archivos, dijo Van den Berg.

Publicaciones Relacionadas

Más leídas