Cómo acomodar las almohadas

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Las almohadas son un complemento clave a la hora de ambientar el mueble estrella del dormitorio: la cama. Resultan un detalle acogedor que aporta aires especiales, únicos y elegantes a esta pieza.
Sin embargo, si no las acomodan bien causarán un efecto desagradable en la decoración de la habitación en general.
Lo cierto es que la mayoría de la gente coloca las almohadas y cojines decorativos para la cama sin tomar en cuenta el orden, la cantidad, la textura y los colores adecuados.
Según diversas revistas y portales especialistas en decoración de interiores, hay diferentes maneras de colocar estos complementos, aunque coinciden en que lo mejor es formar una composición donde existan modelos de diferentes tamaños y colores, pero siempre escogiendo tonos que combinen entre sí y que sean de la misma gama cromática.
Es ideal configurar las almohadas más grandes a lo largo de la pared o cabecera, ligeramente inclinadas hacia atrás en su borde horizontal inferior. Para estas debes elegir un color sólido y textura mullida y suave, con el objetivo de añadir profundidad y proporcionar un telón de fondo para las otras almohadas.
Además, recuerda que apoyado en ellas es que se descansa o se ve televisión.
Para la segunda fila, puedes acomodar la misma cantidad o una menos, las cuales deben ir sostenidas con la fila de atrás.
De ahí adelante, tienes la libertad de disponer una, dos y hasta tres filas más, todo dependerá de tus gustos, con cojines decorativos redondos o cuadrados de distintos tamaños y estampados.


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