Compañía Lírica en exquisitas “MELODÍAS PARA TI”

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Los cantantes líricos pertenecientes a la Compañía Lírica Nacional, dirigida por la soprano Ondina Matos, presentaron el pasado viernes el concierto “Melodías para ti”, en la Sala de la Cultura Aida Bonnelly del Teatro Nacional, dedicado a las profesoras Marianela Sánchez y María Irene Blanco.
Tras el acto de reconocimientos, un ambiente de solidaridad y alegría reinó en la acogedora sala; luego, se apagaron las candilejas, inició una noche lírica romántica, pletórica de añoranzas. Apareció en escena Omar Ubrí, pianista acompañante, y el barítono Eduardo Mejía, quien sutilmente interpretó el prólogo de la opereta “Black el Payaso” de Pablo Sorozábal.
A continuación, la soprano Antonia Chabebe cantó con gran ternura “Mariä Wiegenlied”- Canción de Cuna de María- del compositor alemán Max Reger. La voz de la soprano es perfecta para la interpretación de esta hermosa canción de suave melancolía.
Tras la soprano, el joven tenor Otilio Castro interpretó “No puede ser”, la bellísima romanza de Leandro, de la zarzuela “La tabernera del puerto” de Pablo Sorozábal. La voz de Otilio, de gran amplitud y alcance, produce el momento que sería el más alto de la noche.
El tenor Pedro Pablo Reyes y la soprano Belkys Hernández, cantaron de la zarzuela Cecilia Valdés, de Gonzalo Roig, y “Duettino” –La dicha y la calma-, dos hermosas y acopladas voces unidas en un exquisito dúo. Una canción que no suele faltar en un recital lírico, es la célebre “Granada”, de Agustín Lara.
Convertida en un clásico y cantada por múltiples tenores a través de los años, las referencias son inevitables, no obstante, la interpretación de nuestro tenor Modesto Acosta, resultó precisa, convincente.
La romanza de Rafael “Adios Dijiste”, de la zarzuela “Maravilla” de Federico Moreno Torroba, fue cantada por el tenor Juan Cuevas. No obstante ser la romanza para barítono, lució estupendo, con una voz que conserva un bello timbre y buena proyección.
De la lírica pasamos, en la segunda parte del programa, a un periplo romántico, fascinante, al encuentro con los más emblemáticos boleros, especialmente de compositores dominicanos. La bella voz de Ondina Matos inicia esta segunda parte con “Romance bajo la luna” de Moisés Zouain. El bellísimo bolero de Rafael Solano “El sonido de tu voz”, logra un matiz especial en la voz de Pedro Pablo Reyes. De Julio Alberto Hernández, Antonia Chabebe canta “Verdes islas del Caribe” y Otilio Castro “Dulce querer” de Bullumba Landestoy.
El nacionalismo musical se manifiesta en los bellísimos boleros “Al retorno de tu voz” de Bienvenido Brens y “Eres todo en mi vida”, de Luis Rivera, interpretados por Vivian Lovelace, así como en “Remanso”, de Luis Rivera, cantado por Belkys Hernández.
De otra “isla verde del Caribe”, Cuba, Belkys Hernández canta con pasión, la exquisita melodía “Noche azul”, de Ernesto Lecuona, y Eduardo Mejía, con su potente voz de hermosos matices, el conocidísimo bolero “Regálame esta noche” del compositor mejicano Roberto Cantoral.
De nuevo de compositores dominicanos, Modesto Acosta canta de Luis Kalaf, “Aunque me cueste la vida” y Pura Tyson, de Leonor Porcella de Brea el emblemático bolero “Donde podré gritarte que te quiero” y luego, dando rienda suelta a su gran histrionismo y gracia, Pura Tyson canta “Capullito de alhelí” del compositor puertorriqueño Rafael Hernández.
Omar Ubrí, joven pianista acompañante, brindó en perfecta sintonía con los cantantes y las obras, el acompañamiento perfecto.
La noche cerró con un “Popurrí dominicano”, un exquisito sancocho de bolemengue, salve, mangulina y merengue, en el que participaron todos los cantantes, acompañados además, por un conjunto típico.
El público se contagia con el ritmo producido por la percusión de Guarionex Aquino, la tambora de Tony Cortorreal y la güira y clave de Pedro Ferreira.
El momento cumbre llega con el paradigmático merengue “Caña brava”, de Toño Abreu, entonces, todos de pie palmotean y se balancean marcando el compás del rítmico merengue. Finalmente, el público retribuye a los artistas con un prolongado aplauso.

Fue una noche exquisita en la que disfrutamos los diferentes géneros, una simbiosis perfecta de ritmos asumidos con singular maestría por los cantantes de La Compañía Lírica Nacional. Felicitaciones.