Complacencia es enemiga economía eurozona

Banco Central Europeo pasó años inyectando dinero en la economía

Como la economía de la eurozona está mejor que nunca en casi 20 años, llegó la hora de prepararse para futuras depresiones, según Benoît Coeuré, una de las autoridades del Banco Central Europeo.
La expansión de la región está cada vez más equilibrada y vigorosa, de forma muy parecida a su avance de 1999, dijo el miembro del Consejo de Gobierno del BCE el jueves. Pero aunque el estímulo monetario actual se mantendrá mientras haga falta, ese éxito también se debe nutrir con reformas estructurales que preparen mejor a la región para el próximo shock, dijo.

“La recuperación recibe un impulso nada desdeñable de la política monetaria y el tipo de cambio, e igualmente de los precios bajos de las materias primas”, dijo Coeuré en Lyon, Francia.
“Son factores que no durarán para siempre. Y si aceptamos esto, los estados de la eurozona se encontrarán sin armas cuando llegue la próxima crisis”.

El BCE pasó años inyectando dinero en la economía para impulsar la inflación y el crecimiento. El mes pasado, prometió seguir haciéndolo por lo menos hasta septiembre de 2018, pero a un ritmo más lento.
Con todo, va tomando temperatura el debate sobre cuándo debería dar un paso atrás el banco central.
Coeuré se refería a la economía de manera general, pero el jueves un informe de la Comisión Europea subrayó que el crecimiento de la producción está resultando más fuerte de lo previsto. La Comisión elevó sus pronósticos y anticipa una expansión de 2,2 por ciento del producto interno bruto para este año, frente a la proyección de 1,7 por ciento hecha en mayo. Se trataría del ritmo más veloz en diez años.

“El crecimiento de la eurozona se sostendrá en los próximos dos años gracias a una inversión fuerte y la mayor convergencia entre los países”, dijo el jueves en Bruselas François Villeroy de Galhau, miembro del Consejo de Gobierno y presidente del banco central francés. “Esta proyección, que incluye una inflación positiva pero aún tenue, confirma lo adecuado de la normalización gradual que estamos llevando adelante en nuestra política monetaria”.

Una política monetaria expansiva fue necesaria como respuesta a la crisis, declaró en público el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, en Leipzig, Alemania. Pero ahora la eurozona está “lejos de la deflación” y la era actual de tasas bajas “tendrá que terminar en algún momento”, agregó.

Coeuré también dijo que el BCE está monitoreando los riesgos para la estabilidad financiera, entre ellos los derivados de las tasas de interés bajas, y destacó la preocupación por algunos países y clases de activos, como un crecimiento de la deuda corporativa francesa.

Pero indicó que no hay señales de burbujas financieras en el nivel de la eurozona.


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