Comunicación estratégica y difteria

DR. NELSON RODRÍGUEZ MONEGRO

La comunicación estratégica surge por la necesidad de llevar información y conocimiento a una población determinada con la finalidad de inducir un comportamiento deseado ante una situación de riesgo a la salud de las personas.
Se usan una serie de herramientas comunicacionales, acompañadas de acciones específicas, determinadas luego de una investigación, análisis de situación, y, desde luego, planificación, organización y coordinación.
Es pertinente conocer el perfil de la población: su condición socio-económica, demográfica, actitudes y prácticas, prejuicios y percepciones, entre otros.
Los objetivos de la comunicación estratégica se convierten en importantes soportes para fortalecer y promover conocimiento, estilos de vidas saludables, y ayudan a alcanzar propósitos sanitarios.
Ante una situación determinada de riesgo a la salud es necesario preguntarse: ¿Qué es necesario comunicar? ¿Por qué es importante comunicar? ¿Cuáles son los objetivos que se persiguen comunicando? ¿Qué es lo que se debe que comunicar? ¿Cuál es la mejor forma de hacerlo? ¿Cuáles son los voceros idóneos?
Con respecto al caso difteria, qué tenemos: La detección de un caso importado, un niño de 4 años proveniente de Haití, el cual fallece y se comprueba que padecía la enfermedad. Se conoce que en dicho país actualmente existe un brote de difteria, al igual que enVenezuela, dos países con grandes flujos migratorios hacia el nuestro.
Salud Pública hace la detección temprana y el manejo pertinente de los contactos (si hay algo en lo que el país ha avanzado en términos epidemiológicos es en la detección temprana de cualquier evento sanitario y la respuesta rápida).
Cómo nos encuentra dicha situación: De acuerdo a las informaciones del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), con una cobertura de un 86 % para esa vacuna contra la difteria en niños menores de 5 años. Lo ideal, de acuerdo a OPS/OMS, es que esté por encima del 95 %. Esto implica una brecha importante en población más susceptible y vulnerable.
¿Tenemos una epidemia en el país? No, ¿Tenemos un brote de difteria? No. Entonces, ¿por qué llamar en la etapa inicial a vacunarse casi a toda la población? ¿Por qué se indujo una alarma en la práctica, aunque se habló de alerta epidemiológica?
Que ocurrió, cundió el pánico y una gran parte de la población abarrotó los centros asistenciales demandando vacunas. Conociendo que para la adquisición de vacunas se hace una estimación de nacimientos al año, y las vacunas subsecuentes, que en este caso son 5 vacunas hasta los 5 años, de modo que aunque se cuente con vacunas sería necesario adquirir vacunas adicionales, pues se consumen las del programa ordinario; pues hay una población demandando no estimada.
Luego se ha querido rectificar, contener la avalancha de gente buscando vacunas de manera intempestiva e innecesaria, señalando áreas y grupos vulnerables, priorizando a los que tienen esquemas incompletos de vacunación; que era lo que tenía que hacerse desde el inicio.
Esperamos que de aquí se derive una lección aprendida y se capacite en planificación estratégica, demás se usen los organismos internacionales de apoyo ante situación similar.