Consideración para los débiles

Hacer que sea más pesada la carga fiscal directa e indirecta que recae sobre negocios de medianos y pequeños capitales conlleva el riesgo de arrastrar a muchos de ellos a una crisis o a desaparecer. Por su multiplicidad y amplia dispersión constituyen las mayores fuentes de empleos en el país, como ocurre en otras economías. Golpearles tributariamente en virtud de algún pacto, existiendo como son visibles unas supremacías de sociedades del comercio e industrias, algunas de las cuales se apoyan en su tamaño para eclipsar a las más pequeñas, tendría efectos de calamidad para numerosas personas que dependen de actividades menores. Además, las grandes razones sociales no deben, por ley, crear condiciones desfavorables en perjuicio de los pequeños al competir.
Los pejes grandes, influyentes y de mucho peso específico, tienen la economía de escala a su favor para ser más productivos sin subir precios; evadir el alto costo de la electricidad en calidad de clientes no regulados y disponer de asesores tributarios que se las saben todas. Apoyándose en nuevas tecnologías aumentan su rentabilidad reduciendo el empleo de mano de obra. En cambio, los pequeños productores e intermediarios, para los que no existen tratamientos fiscales especiales para adquirir combustibles y otros insumos, son los más afectados por el débil poder de compra del gran sector social que percibe salarios insuficientes para sus necesidades.

Imposición de la permanencia

Algunos partidos políticos dominicanos lucen estancados, congelados en el tiempo; con los mismos rostros y vocerías predecibles, con el mismo estilo de atraer a la gente con la perspectiva de que el Poder, como un hecho o posibilidad, abre puertas por las que se puede llegar lejos sin muchos requisitos ni clara adhesión a causas y proyectos. El anquilosamiento tiene mucho que ver con la falta de consulta a las militancias. Queda sin voz ni voto. Buena parte del partidarismo gira sobre el presupuesto; años van, años vienen, eludiendo certificar periódicamente su real dimensión. Micro-organizaciones satelitales que incluyen algunas que empequeñecieron después de haber sido grandes. Causan así la impresión (hasta que un sufragio interno lo desmienta) de que solo existen porque de las arcas nacionales sale algo para ellos.