Consulta ciudadana como instrumento de planificación

Eddy Skinner.

El reto de asumir una nueva cultura para una gestión pública que propicie la planificación estratégica conlleva determinar la manera en que los instrumentos de participación y consulta ciudadana resultan idóneos para la concertación de proyectos y programas, la veeduría social y revalorizar la inclusión de los ciudadanos en la toma de decisiones para la solución de problemas colectivos.

A través del estudio de los mecanismos de participación popular de la ciudadanía es posible observar las distintas concepciones que emergieron en el siglo XIXsobre la forma en que el Estado moderno se legitima con una política crítica y comprometida con las necesidades surgidas por los asuntos públicos.

Y es que, la búsqueda de una mayor participación popular en la toma de decisiones de la administración pública nos permite verificar la importancia que tiene la consulta ciudadana en los procesos de planificación de las políticas públicas, y los niveles de capacidad de concertación que debe propiciar el Estado dominicano.

Además, la instauración de mecanismos de participación popular como mesas de consulta ciudadanas, foros, asambleas abiertas, consejos económicos y sociales, entre otros, pueden ser medios eficientes para fortalecer los procesos de planificación y abordaje de políticas públicas para una gestión más cercana al interés de la colectividad.

La planificación estratégica conlleva generar un adecuado consenso entre el Estado, sus instituciones, el sector empresarial o privado, y las organizaciones de la sociedad civil. Esto implicapromover acuerdos de integración entre estos agentes y organizaciones para recobrar el verdadero significado de políticas públicas, que es, favorecer el interés común en la toma de decisiones para la solución de problemas públicos.

En las instituciones que componen el gobierno central, en ocasiones, se ha hecho uso de mecanismos de concertación para el establecimiento de consensos, por ejemplo, la Ley orgánica No. 1-12 sobre Estrategia Nacional de Desarrollo, y el pacto por la Educación. Sin embargo, aún quedan pendientes acuerdos y concertaciones para los pactos eléctrico y fiscal (reforma fiscal), y fomentar con mas frecuencia, en los gobiernos locales, la utilización de los instrumentos necesarios para incentivar la participación popular a través de consultas ciudadanas, que generen un mayor nivel de coordinación en el proceso de toma de decisiones de los asuntos públicos que interesan a los(as) ciudadanos(as).

Es comprobable que los instrumentos de participación y consulta ciudadana contribuyen en la administración pública a: 1) propiciar la concertación de políticas públicas; 2) legitimar el Estado moderno en los procesos de planificación estratégica, a través de una gestión de calidad; y 3)promover una mayor participación de la ciudadanía en los procesos de planificación y solución de los problemas públicos.

Los mecanismos de concertación conllevan a una adecuada definición y ejecución de las políticas públicas con sentido estratégico y la búsqueda de una mayor capacidad de gestión mediante la coordinación entresectores involucrados o grupos de interés e instituciones, ya que la consulta ciudadana fortalece los procesos de planificación en la administración pública, confiere mayor legitimidad a las políticas y decisiones, lo cual promueve una gestión pública de calidad, mas inclusiva y eficiente. Además, incentivan mayor transparencia de las políticas, proyectos y programas que se realizan desde el despacho del funcionario público.

Todo esto implica la irrenunciable tarea de una gestión pública moderna que fomente una nueva cultura democrática en la utilización de los instrumentos de participación ciudadana, necesarios para incentivar y lograr un mayor nivel de coordinación en el proceso de toma de decisiones de los asuntos públicos que interesan a los ciudadanos.

Además, superar la baja confianza, los débiles espacios de participación y la opacidad en la gestión mediante la consulta ciudadana inciden en conferir a la administración pública mayor legitimidad y en la generación de capital social mediante la planificación y concertación de políticas públicas, decididasno desde el laboratorio u escritorio de “expertos”, sino, mediante la implicación colectiva de los beneficiarios y ciudadanos(as) que influyen en la detección de los problemas colectivos que afectan sus comunidades.

Es por esto, que se hace cada vez más necesario e impostergable crear una nueva cultura para la gestión pública que revalorice la planificación estratégica a través de la consulta ciudadana y la participación popular, porque en definitiva, el buen gobierno debe ser para los ciudadanos, de los ciudadanos y por los ciudadanos.