CONSULTORIO DE FAMILIA

Pregunta de la lectora: ¿Por qué la gente dice que no es lo mismo ser novio que estar casado? ¿Por qué las personas que están casadas insisten en decir eso? Tengo mucha curiosidad. Creo que si una hace el esfuerzo la relación puede seguir igual.

Respuesta de la terapeuta: Las personas antes de ser novios se eligen. Primero, uno se fija en el otro. Podrían atraerse físicamente o atraerles atributos del estilo de personalidad. Ambas son suficientes para iniciar un contacto más cercano.
Quien más se siente atraído muestra interés por conocer la persona y salir con ella. Aparece una atracción que mueven profundas emociones. Aparecen los sueños con esa persona, se le llama constantemente, se le expresa el deseo de estar juntos. Rompe todas las barreras u obstáculos que pudieran interponerse entre ambos.
Estar enamorado libera neuroquímicos en el cerebro que afectan el humor. La dopamina, oxitocina y la feneltilamina, influyen en el placer, la excitación y la motivación. Otras, como la adrenalina y norepinefrina elevan el ritmo cardíaco y una sensación de alta energía. Sensaciones antes no experimentadas comienzan a aparecer. Las personas hablan de mariposas en el estómago como forma de expresar esas sensaciones de excitación.
Estar enamorados induce a una respuesta sexual fisiológica. La estimulación de los neuroquímicos de la sexualidad se activan induciendo respuestas sexuales fisiológicas.
Es una etapa en la cual predomina más la pasión que la razón. Hay autores que dicen que el amor no es ciego. Pero, dada la excitación los enamorados no se percatan de ciertas señales que les dicen si de quien se enamora es la persona idónea para la relación.
Después de 8 meses de iniciada la relación comienza la pareja a darse cuenta de las diferencias entre ambos y a reconocer comportamientos o actitudes que no del todo son agradables. Pero se mantiene la ilusión de que en el futuro todo se superará y de que ambos pondrán de su parte para lograr mejor armonía.
Dos estilos de personalidad, dos sistemas de creencias, valores, metas individuales comienzan a ajustarse para armonizar en la relación. Algunas pueden lograrse, otras no.
Las diferencias seguirán ahí. Las que no se pudieron ajustar, negociar, se impondrán pudiendo generar conflictos. Claro, conflicto no es sinónimo de disfuncionalidad. Serán temas a encarar y resolver.

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