CONSULTORIO DE FAMILIA

Soraya Lara de Mármol

Pregunta del lector: No acabo de entender por qué una mujer víctima de violencia no se divorcia de su pareja. ¿Por qué lo denuncia y sigue con él? Conozco un caso que después de un año de separada volvió. Tengo entendido que él volvió a agredirla. ¿Por qué ella regresó a su lado?

Respuesta de la terapeuta: La explicación de por qué una mujer se queda o vuelve con su pareja que la maltrata considera otros factores que no responden solo al amor.
Factores de tipo psicológico, social, cultural y religioso, junto al ciclo de la violencia y el síndrome de la mujer maltratadas, entran en juego.
Cuando una mujer decide volver con su pareja agresora, el maltrato es más severo. Es probable que disminuya la violencia física, pero aumenta o se mantiene igual la psicológica, económica y la coerción o manipulación sexual. Esto nos revela la práctica clínica.
Prefiero preguntar al revés: ¿Por qué un marido violento decide volver con la intención de mantener el repertorio de conductas violentas o de maltratos? ¿Por qué valerse de seducir y engañar a la pareja para que vuelva si sabe que no ha cambiado?
La mujer puede quedarse o volver por diferentes razones: 1. Por miedo, amenazas, sentimientos de culpa, vergüenza, presiones familiares, falta de apoyo social, entre otras. 2. Él la convence de que cambió y no volverá a agredirla. 3. Asume un comportamiento para mostrarle que está enfermo y deprimido. 4. La presiona económicamente dejando de cumplir con la pensión alimentaria.
El amor romántico no puede quedar atrás. En la fase de arrepentimiento, él puede galantearla, ser amable, complacerla, mostrar mayor preocupación por los temas familiares y cumplir promesas pendientes, incluso aquellas que parecerían imposibles.
Toda una generación de mujeres fue educada para cumplir el mandato de cuidar, proteger y velar por el bien de la pareja. Se les enseñó que su bienestar tenía que estar en un segundo plano. Primero, hacer feliz al hombre y ser complaciente con él, sin importar las consecuencias morales, emocionales, sociales y económicas para ella como mujer.
La mujer ha respondido más a los estereotipos culturales, olvidándose de ella, de su bienestar y someterle a pesar de que su vida esté en peligro y en riesgo de que se deteriore su salud mental.
Estas y otras razones priman para que una mujer quede atrapada en una relación con un maltratador.