CONSULTORIO DE FAMILIA

17_10_2016 HOY_LUNES_171016_ El País12 A

Pregunta de la lectora: ¿Es posible que una persona pierda su autonomía desde su infancia? ¿Si una persona es independiente es posible que cambie si se casa con una persona que no le permite serlo? ¿Es posible cambiar?
Respuesta de la terapeuta: Toda persona que se comprometa en hacer cambios para el beneficio personal puede alcanzarlo. Lo primero es saber qué es lo que cree que tiene que cambiar. No se cambia lo que no se reconoce.
El proceso de individuación ocurre durante todo el proceso de la vida, los ciclos evolutivos y las figuras de apego primarias. Figuras que no necesariamente están asociadas a la consanguinidad sino al cuidado seguro, protector y de confianza.
La calidad del vínculo y el ciclo de vida son determinantes. En la edad temprana inicia el proceso de individuación infantil y está asociada a la forma en la que la madre, si es la cuidadora, se sienta insegura e inmadura en su rol en la crianza. Es probable que no facilite la separación y mantenga la simbiosis con el hijo por su propio temor, impidiendo que asuma distancia, explore y participe sin temor en otros escenarios cercanos.
Si la madre ante cualquier intento de separación reacciona, grita y le impide distanciarse, es probable que no aprenda a separarse.
Si la situación es prolongada y reiterativa el niño se mantiene fusionado por temor a la reacción de la madre.
Conforme pasan los ciclos evolutivos de la familia y cada miembro, si la madre o el padre no estimulan la autonomía, los hijos permanecería plegados a los propósitos de los padres. Complacen y van estructurando una personalidad de tipo dependiente, llegando incluso a tener dificultad para expresar sus deseos y tomar decisiones.
Decidir por sí mismos podría constituirse en un desafío si los padres intentan infantilizarlo sobreprotegiéndolo.
El estilo sobreprotector y negligente pone en riesgo la autonomía. Si se forja un rasgo de personalidad, cambiarlo conllevará mayor esfuerzo. Pero no es necesariamente un indicador de disfuncionalidad y desadaptación social.
Si esta persona convive con otra con las mismas características personales o como las de sus padres, se corre el riesgo de mantener el grado de dependencia emocional. También podría aumentar el nivel de esta.
Para ser persona se requiere de capacidad autocrítica para reconocer que tiene que distanciarse y seguir el curso de la vida independiente.